domingo, 22 de septiembre de 2013

NO SE ACEPTAN DEVOLUCIONES



Un cineasta (director, fotógrafo, actor, diseñador, guionista, etcétera), es un artista plástico, como tal, en su obra de arte plasma mucha de su esencia, es decir, el conjunto de su alma, inteligencia y corazón. Toda película es concebida como el hijo que todo ser humano añoramos. Es lógico ver a estos creativos  presumir, hasta por debajo de las piedras, al maravilloso "hijo que se ha engendrado". Sinceramente le aplaudo a Eugenio Derbez porque defendió su proyecto y no lo soltó durante doce años, ahora que lo tiene en sus manos sí tiene razón verlo hasta en la sopa presumiendo a su "NO SE ACEPTAN DEVOLUCIONES", porque en ella se ve impresa su esencia.

Claramente la película se defiende por sí sola, independientemente de si es exageradamente sencilla, que no es nada fuera del otro mundo, no es nada extraordinario, no viene a agitar "aguas" empresariales o industriales cinematográficas, sin embargo, es por esto su valía, porque es superior a infinidad de películas mexicanas de los últimos diez años que se jactan del entretenimiento puro.



Como público hay que saber diferenciar entre lo que es exitoso y lo que contiene calidad, para todo lo que nos rodea. En verdad se los digo, estos conceptos se pueden confundir y nada tienen que ver uno con otro. Sin embargo, cuando “éxito” y “calidad” se mezclan los resultados son rotundos en algunos casos, avasalladores en otros.

Es decir, un cantante, un actor, un músico, un escritor, un cineasta ¿para quién trabaja? Si es cierto, para sí mismo, pero el sueño de todos ellos es mostrar su arte al mayor número de personas posible, compartir el esfuerzo y sacrificio que significa, ¿no es así? Posteriormente, el espectador, habiéndolo recibido, decidirá si le gustó o no, si es bueno o no.



En el caso concreto del cine mexicano, me he percatado que dentro de los presupuestos que levantan los productores, prácticamente nunca consideran el rubro de “relaciones pública y publicidad”, para que independiente mente si está bien hecha o no la cinta, persuadir a la gran masa a que acudan a la sala de cine a ver el trabajo cinematográfico. Curiosamente, cuando una película mexicana tiene éxito inusitado es porque previamente se le crea polémica o trae tras de sí una recolecta de premios alrededor del mundo (y a veces ni esto sirve para que el mexicano se dé la oportunidad de acercarse a verla).

Conste que no estoy hablando del punto de vista empresarial, sino la parte romántica que significa ser un artista, crear para el mundo, solamente. Qué caso tiene realizar una cinta si estará enlatada, o peor aún: qué caso tiene lanzarla a la cartelera si nadie se va a enterar que existe, no se le da la promoción agresiva que se necesita para que el público. ¿Cómo quieren que se le apoye al malamente llamado “cine mexicano” si nadie se entera que está en exhibición?



Ahora le toca el turno a NO SE ACEPTAN DEVOLUCIONES del debutante como director Eugenio Derbez. Es una cinta que a decir verdad tiene muchas vertientes de las cuales tomarla, analizarla, adoptarla, desecharla, dejarla pasar, o lo que queramos hacer con ella, lo que se nos venga en gana.

Mucha gente puede rechazarla por el barato argumento “es que sale Derbez” o “es que la hizo Eugenio”, Televisa nos ha acostumbrado hasta al hartazgo, hasta enajenarnos,  que esa persona sólo es capaz de realizar una comedia cuadrada, esquematizada y que no hay cabida para más. Cachetada con guante blanco le da Eugenio Derbez a esa empresa y a todos los detractores con esta cinta, porque NO ES MALA, vaya, ni siquiera es MEDIANA, es una cinta que ROMPE con todo lo que se nos ha acostumbrado hasta en el cine. NO es una historia aburrida, no es una historia absurda, no tiene actores con anemia aparente al momento de actuar.



Claro, NO SE ACEPTAN DEVOLUCIONES, es un MELODRAMA, como al que le gusta al latinoamericano, típica historia trágica, pero chistosa, pero de intriga, pero de amor, pero de superación, pero de gente pobre, pero de gente rica, pero cursi, pero fresa, pero familiar, pero con harto mensaje. Con esto que les digo, parecieran los elementos perfectos para alejar a la gente en lugar de acercarla a la película. Sin embargo, es un MELODRAMA acobijada por una gran planeación, organización y perfeccionamiento. Es esto lo que hace que rompa con lo que hemos venido viendo en el cine. Sí se nota el dinero invertido, en el tipo de locaciones, en el decorado o diseño de arte, en el vestuario, en las escenas de animación, en la fotografía, en el tipo y cantidad de cámaras utilizadas, en los efectos visuales.

Pero no porque tenga una gran producción (para los estándares mexicanos) signifique garantía de éxito, obviamente. Lo que sucede es que la historia, en primer lugar no es pretenciosa, se nota que hubo gran ilusión, esperanza al escribirla. ¿Esperanza de qué? Eso ya le competen únicamente a los guionistas y a los productores. Por tanto, en segundo lugar, la historia no tiene gran ciencia: se trata de un padre e hija que sientes amor desmedido uno por el otro y ya. Como verán parece la idea para un capítulo de “La Rosa de Guadalupe”, “Mujer Casos de la Vida Real”, pero se desarrolla en Acapulco y Los Ángeles California, trata de inmigración ilegal, al mexicano no lo pintan como el estereotipo norteamericano, como jardinero, albañil o recolector; el descubrimiento actoral de la niña y objeto circunstancial de la historia, Loreto Peralta tiene un “ángel” enorme, tiene mucha carisma y luz en su mirada, de perfecto bilingüe, como muchos muchachos en Estados Unidos, hijos de inmigrantes, por último, los que aparecen en pantalla son gente querida entre los latinos, concretamente del mexicano: Eugenio Derbez, Alessandra Rosaldo, con apariciones especiales de Jesús Ochoa, Alejandra Bogue, Karla Souza, Samy, Arcelia Ramírez.





En fin, NO SE ACEPTAN DEVOLUCIONES, sí tiene bastantes detalles defectuosos, pero mínimos he imperceptibles para la mayoría, por tanto no vale la pena hablar de lo malo que contiene, sino de los fenómenos que puede provocar el tener un buen plan de publicidad, promoción y relaciones públicas. De todo lo que hemos visto en el cine comercial nacional, esta se puede incluir dentro de la lista de las películas que valen la pena en cuanto a calidad y divertimento. Aclaro, no es la gran película que viene a cimentar nuevas técnicas, descubrir otras, definitivamente no, pero si habla de perfeccionismo, planeación y corazón, nada más.

NO SE ACEPTAN DEVOLUCIONES
DIR. EUGENIO DERBEZ
ESCRIBE: GUILLERMO RIOS, LETICIA LÓPEZ, MARGALLI, EUGENIO DERBEZ
CON: EUGENIO DERBEZ, JESSICA LINDSEY, LORETO PERALTA
PRODUCE: ALEBRIJE CINE; FULANO, MENGANO Y ASOCIADOS; PANTELION FILMS
MÉXICO, 2013
122 MIN.

domingo, 1 de septiembre de 2013

EL CONJURO


Lo confieso: SOY UN COYÓN en este tipo de cine de TERROR. La verdad es que sí le" sacateo", prefiero darles la vuelta. Pero cuando una cinta de este tipo trae consigo tan buenos comentarios y buena reputación por lo que sea, actuaciones, efectos, el director, etcétera, pues me tomo unos tragos, me armo de valor y voy dispuesto a morirme de pánico.

Aunque sea un miedoso para estas cosas, aún así AMO las películas donde se dedican a manipular la mente del espectador, a jugar con los sentimientos del público, a tal grado que se atreva a estrujar el alma y el corazón de la gente. En sí amo las cintas donde impera el misterio, provocando temor por lo desconocido, por lo que se sabe que hay algo ahí, pero que no se alcanza a distinguir. El factor sorpresa es muy importante para las historias de MIEDO, pero pocos saben emplearlo, y en EL CONJURO, el director JAMES WAN (mismo de EL JUEGO MACABRO), sabe el momento exacto y la manera de colocarlo. Bravo por esto.


Tanta fue la sorpresa que empleó WAN, que sorpresa fue la mía cuando me estaba dando cuenta que no me apaniqué como me habían contado y prometido. No brinqué, no grité, y SÍ PUDE DORMIR, como pocos pudieron hacerlo después de ver la película. Lo que sí me sucedió fue si logró tensarme, ponerme tan nervioso y sudar un poco. Pero el colmo fue que la escena en donde el ente maligno le jala la pierna a una des las niñas mientras dormía me impresionó. ¿Por qué? Pues debido a que algo parecido me sucedió hace unos meses.

Era poco más de media noche. Estaba en la sala viendo televisión, pero el sueño empezó a invadirme. Así que decidí irme a la cama. Apagué el aparato, apagué la luz, el único rayo que prevaleció fue el de el alumbrado público. Dí un par de paso rumbo a la recámara cuando escuché ruidos peculiares fuera, regresé a la ventana de la calle, me asomé, pero la calle estaba solitaria y placentera. Entonces fui hacia la recámara, me puse mi pijama, apagué la luz, entonces el primer sobre salto, divisé una sombra, una silueta estaba al pie de la cama, de pie, rápido volví a prender la luz. No había nada extraña o fuera de lugar. Apagué la luz y me acosté. Cuando ya estaba pasando al mundo de los sueños, una mano tomó mi tobillo, me lo presionó y me agitó le pie. Al instante abrí los ojos, grité y encendí la luz. Mi corazón estaba latiendo a mil por hora, no podía pasar saliva por que mis testículos los tenia en la garganta. El miedo me aprisionó.



La historia es sencilla, llena de clichés del cine de terror, basados en otras cintas clásicas como El Exorcista, pero a su favor de EL CONJURO, es que el director sabe colocar atinadamente cada estereotipo para hacerlo parecer original y crear un ambiente de misterio, lúgubre, de miedo.

Por cuestiones de la vida, la familia PERRON, se muda a una casa vieja, barata, apartada de todo. Poco a poco van experimentado ciertas situaciones paranormales que se acrecentan tanto que la madre Perron, (LILI TAYLOR) va en busca por los investigadores de lo paranormal, los esposos WARREN (Patrick Wilson y Vera Farmiga), como tales se dedican a recabar pruebas tangibles para mostarlas a la iglesia y así accedan a realizar un exorcismo a la casa.


Cabe destacar que las actuaciones de todos son muy creíbles. Esto es importante porque a través de ellos proyectarán y contagiarán al público la angustia, el miedo, la preocupación, el terror, la fuerza, la devastación. Pero pongan especial atención a VERA FARMIGA como la médium Lorraine Warren y a LILI TAYLOR, la adorable y dedicada madre y ama de casa que por sobre todo protegerá a sus cinco hijas y esposo.

EL CONJURO es una cinta que maneja muy bien el miedo, no es para nada pretenciosa, he ahí su valía, porque es honesta, no pretender ofrecer cosas nuevas, pero sí de calidad y maestría. Más que nada ofrecer un buen rato de sobre saltos y mantenernos a todos al filo de la navaja o del asiento. Lo logra bastante bien.


EL CONJURO
(THE CONJURING)
DIR. JAMES WAN
ESCRIBE: CHAD HAYES Y CAREY HAYES
CON: LILI TAYLOR, VERA FARMIGA, PATRICK WILSON, RON LIVINGSTON
PRODUCE: NEW LINE CINEMA, SAFRAN COMPANY
EUA, 2013
112 MIN.

FECHA DE CADUCIDAD



En el malamente llamado "cine mexicano" de pronto la ataca una ola de proyectos avocados a temáticas de crítica directa al gobierno corrupto y a la impunidad que impera en el país. En otras ocasiones llega a la cartelera intentos de cine de divertimento puro que no pasan de ser píldoras somníferas. Los proyectos cinematográficos que considero que valen mucho la pena son aquéllos que cuentan historias comunes ubicados en ciertos contextos espaciales y temporales propios de sus comunidades que finalmente provocan ciertas circunstancias para que los personajes actúen de tal o cual manera. Este cine es interesante por todos los matices que brotan por sí mismos.

FECHA DE CADUCIDAD es un buen proyecto mas no excelso. La directora Kenya Márquez nos  ofrece una historia austero pero rico profundidades extrañas reflejadas en las miradas de cada uno de los tres protagonistas. Están tan bien ubicados en el México actual que no es una crítica al país sino a sí mismos. Las circunstancias de su propio contexto los llevan a decir y hacer cosas que no estaban en sus manos hacerlas.


La historia se torna muy interesante. Un buen día, Osvaldo (EDUARDO ESPAÑA), un cuarentón, aparentemente un bueno para nada, parásito social, inútil en su casa, mimado y consentido por su madre, Doña Ramona (ANA OFELIA MURGUÍA), sale de su casa para jamás volver. Doña Ramona, con una cruz muy pesada a cuestas por la pesadumbre de no encontrar a su hijo, va a buscarlo a la morgue. No lo encuentra. A lo largo de su andar en busca de Osvaldo se topa con dos personas de quienes sospecha que ellos podrían saber, o tener a su hijo: su nueva, joven y linda vecina Mariana (MARISOL CENTENO) y el intento de aprendiz de médico forense Genaro (DAMIÁN ALCÁZAR). ¿Quién y dónde podrá estar el "pobre" de Osvaldo? El amor de madre será la gran fuerza que impulsará a Doña Ramona a conocer la verdad sobre el paradero de su hijo.












Todo va bien y pinta para ser una cinta de gran peso. El nivel actoral de los tres es inmejorable. Concretamente, la señora ANA OFELIA MURGUÍA es un monstruo de la escena, es impresionando cómo con un gesto tan simple, un levantmiento de ceja, una mueca, pueda decir tantísimas cosas a la vez. DAMIÁN ALCÁZAR, ha demuestra siempre que él es capaz de interpretar genuinamente cualquier tipo de papel, esta no es la excepción al crear a alguien todo "modocito", inocente, que no es capaz de matar ni a una mosca, pero si está dispuesto a entregar el corazón.

Sin embargo la película se cae totalmente a los cuarenta minutos, sin logar remontar. Esa historia de misterio y de crisis existenciales se vuelve aburrida y tediosa cuando nos la directora nos muestra que la película está dividida en tres sub historias. A mi parecer es propositivo este tipo de trabajos, los que están estructurados de esta manera siempre aportarán cosas muy interesantes desde la óptica de cada personaje, pero se debe tener  mucho cuidado porque de lo contrario podría tenerse un resultado como el de FECHA DE CADUCIDAD.


Lo que pasa es cuando termina la historia de Ramona, todo se torna interesante, sin embargo todo lo demás es redundante, las historias de Mariana y de Genaro no tienen razón de ser, vemos lo mismo pero con otra posición de la cámara. No aportan nada nuevo y bueno. Intentan ser unas historias aisladas, preponderantes pero se quedan a medias porque no hay exploración del personaje, sin mostrar nunca las motivaciones de cada uno.

¿Cuál es el resultado? Un final débil y abstracto. FECHAD E CADUCIDAD es una cinta sí propositiva, original, aportativa, pero no pasará más que un recuerdo de las tantas cintas mexicanas.


FECHA DE CADUCIDAD
DIR. KENYA MÁRQUEZ
ESCRIBE: KENYA MÁRQUEZ Y ALFONSO SUÁREZ
CON: ANA OFELIA MURGUÍA, DAMIÁN ALCÁZAR, MARISOL CENTENO
MÉXICO, 2013
111 MIN.

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