jueves, 22 de abril de 2010

CHEF A LA CARTA


¿Quién diría que el mundo cambiaría tanto en tan poco tiempo verdad? Es decir, quién iba a pensar que los homosexuales podrían casarse, o tener hijos, cuidarlos, educarlos, abiertamente. Aunque parte de la población aún rechaza esta idea, pero este es otro tema. El punto es que a partir del viernes 23 de abril se estrena en México una película española, muy divertida por cierto, con la participación de Javier Cámara (La Mala Educación, Hable con Ella), Lola Dueñas (Mar Adentro, Volver) entre otros; y precisamente uno de los temas centrales es la relación entre un padre homosexual y sus hijos.


Maxi, (Javier Cámara) es dueño de un restaurante de platillos selectos, comida gourmet. Su máximo anhelo es conseguir la estrella Michelin, un reconocimiento que se le hace a los mejores lugares de comida según la crítica. Es tal su obsesión que podría vender su alma al diablo. Pese a ser “una loquita neurótica compulsiva” que ni su propios empleados lo aguantan –aunque lo aprecian- , todo va bien, todo es cotidiano, hasta que llega a un punto en su vida que se vuelve un caos.


Su mejor amiga y anfitriona del restaurante, Alex (Lola Dueñas) está desesperadamente decepcionada de los hombres, y jura dedicarse sólo a ella misma. Sin embargo, flaquea en el primer instante en que conoce a Horacio (Benjamin Vicuña), argentino, futbolista profesional, buen mozo, nuevo vecino de condominio de Maxi; así que descaradamente se le lanza, pero ¡Oh problema! A Horacio quien le gusta es Maxi, quien por su puesto le corresponde. Por tanto el amigo restaurantero tendrá que ocultar sus sentimientos por su vecino ante Alex, para que ésta no crea que se trata de una traición por “bajarle” al galán.


Y por si fuera esto poco, Maxi tiene que lidiar con la llegada de dos seres que no esperaba nunca; no imaginó que su vida se revolviera tanto en tan poco tiempo, y menos con la llegada de sus dos hijos. Así es, Maxi en su juventud, cuando aún no se asumía gay, estuvo casado y procreó dos hijos, a los cuales abandonó y desentendió al aceptarse a sí mismo. Pero a la muerte de la madre, los niños llegaron a vivir con él. Ahora entonces ¿cómo podría criar a un adolescente que todo le molesta todo le enfada y peor, odia que su padre sea un “marica”, un amanerado? ¿Cómo acercarse a su pequeña hija de manera tierna, como el hecho de platicar con ella, o leerle un libro las noches, si ni siquiera tiene la vocación de padre? Pues Maxi tendrá que serlo porque a final de cuentas son sus hijos.



Chef a la carta dirigida por Nacho G. Velilla (productor y director de la serie de TV Aída) tiene ese preciso toque humorístico que le caracteriza a Velilla, un humor festivo, con toque sarcástico y directo, esto sin dejar de lado los puntos medulares y de trasfondo de sus trabajos. En este caso, Chef a la Carta es una cinta que plantea de manera chusca el papel homoparental de un homosexual, el homosexual como hombre productivo y trabajador, y el homosexual que a final de cuentas es una persona como cualquier otro.



CHEF A LA CARTA

(FUERA DE CARTA)

DIR. NACHO G. VELILLA

CON: JAVIER CAMARA, LOLA DUEÑAS, FERNANDO TEJERO, BENJAMIN VICUÑA, LUIS VARELA, CHUS LAMPREAVE

ESPAÑA

2008

112 MIN.

lunes, 19 de abril de 2010

FURIA DE TITANES

Un semi Dios que se niega a serlo, pegaso negro, escorpiones gigantes, brujas invidentes, monstruo colosal, una ciudad condenada a su destrucción, dioses mitológicos que hacen recordar a los caballeros del zodiaco, un derroche de acción y aventura. Todo esto y mucha más emoción podrán encontrar en la nueva cinta de Louis Leterrier, Furia de Titanes.


Cuenta la leyenda que Zeus, padre de todos los dioses, creador de la tierra, con debilidades como los humanos, quien gusta de disfrazarse para seducir a bellas doncellas terrenales. En una oportunidad fornicó con la reina y esposa de Calibos, quien al descubrirlos la condenó a muerte y a su bastardo, Perseo, mitad humano, mitad Dios, quien está destinado a enfrentarse a la furia de los dioses. Para hacerlo, tendrá que sortear una serie de obstáculos y trampas puestas por su propio padre junto con Hades, dios del inframundo.



Furia de Titanes 2010 es un remake de la original realizada en 1981; pero como dato importante no es tan remake, porque Leterrier hizo en esta ocasión lo mismo que en Hulk 2008; en aquella ocasión Universal Pictures le encomendó volver hacer Hulk que había sido protagonizado por Eric Bana del 2003 por distintas razones, la que más se manejó fue que ésta no había resultado ser lo que los productores y público esperaba, parecía más una parodia del hombre verde que una película de acción, por una edición rebuscada, una escenografía de cartón, efectos chafas. Entonces Leterrier lo que hizo fue filmar su propia versión de Hulk, como si jamás hubiera existido la de cinco años antes, el resultado: gran aceptación reflejada en taquilla, excelente película de un cómic, muy buenos efectos visuales y especiales.

A lo que voy es que para Furia de Titanes Leterrier hizo lo mismo que con Hulk; hizo caso omiso de la versión de 1981 y no hablo de los efectos, porque por sentido común son mucho mejores hoy en día. Más bien tomó el mismo argumento, pero no siguió ni la esencia, ni la línea de hechos de la primera. Eliminó muchos elementos como el entrañable búho metálico guardián de Perseo, el pegaso, corcel de Perseo, no es blanco; cambió la esencia de los dioses y de los mortales, Perseo es orgulloso, soberbio, resultado de su sufrimiento, el de hace casi 30 años era noble, emocional, sentimental; el peso cae en Hades y Zeus, el de 1981 eran varios dioses quienes jugaban un papel preponderante en la travesía de Perseo, en fin, Leterrier decidió re inventar muy a su estilo su versión de Furia de Titanes, ¿el resultado? Cinta divertida, entretenida llena de acción.

Furia de Titanes 2010 no es una historia para reflexionar sobre algún tipo de filosofía, no es una cinta para corroborar la veracidad de la mitología griega, no es una película para exigir actuaciones excelsas, o para hacer comparaciones con la de 1981. En definitiva es una cinta para sentarse ante la pantalla y dejarse llevar. Son de esas películas que, si ya viste todas las que están en cartelera o no te llama la atención ninguna, te metes a verla por omisión, sales sin culpas ni arrepentimientos de pagar un boleto porque simplemente te divirtió, y lo hace bien, con buenos efectos, con una propuesta jovial, con un guión bien escrito y coherente consigo mismo.

Como dirían por ahí, Furia de Titanes es una muy buena película para ponerse en “neutral y dejarse llevar”, o como digo yo: esta película es para ponerse” flojito y cooperando”.

FURIA DE TITATES

(CLASH OF TITANS)

DIR. LOUIS LETERRIER

CON: SAM WORTHINGTON, LIAM NEESON, RALPH FIENNES

EUA

2010

100 MIN.


martes, 13 de abril de 2010

El Imaginario Mundo del Doctor Parnassus

 


La lucha entre el bien y el mal siempre será la premisa de muchas e incontables cintas. Sin embargo el riesgo de tratar este tema radica en el hecho de caer en el cliché si no se sabe explotar de una manera novedosa, arriesgada, tal vez hasta experimental. Terry GIlliam (12 Monos, 1995) como bien nos tiene acostumbrados a su cine de exploraciones humanas, toma una vez más el bien y el mal desde el punto de vista del interior humano.


Doctor Parnassus (Christopher Plummer, La Novicia Rebelde 1965), es amo y señor de un espectáculo ambulante, callejero, pobre, austero, viejo, llevándolo desde una feria hasta el estacionamiento de un mini súper. Sus compañeros de viaje y trabajo, su hija Valentina (Lily Cole), Anton (Andrew Garfield) eterno enamorado de Valentina, y el fiel, sarcástico, malhumorado, irónico compañero de Parnassus, Percy (Verne Troyer, Austin Powers). Todo parece tan normal, dentro de su sub mundo, de la pobreza, alejados del resto de la gente, marginados, como cualquier pordiosero en la calle. Lo que nadie sabe es que dentro del espectáculo sucede algo muy peculiar, concretamente con un espejo que ellos poseen.



Parnassus es adicto a las apuestas, no lo puede evitar. Una vez más volvió a apostar, nada más ni nada menos que con el Diablo. Tan soberbio el Dr., tan seguro de sí mismo de la victoria no cantada, apuesta el alma de su propia hija. Para salvarla, llevar a cabo por centésima vez otra apuesta. El mismo reto de siempre: encaminar equis número de almas ya sea hacia el Diablo o hacia el Dr., el primero que lo hiciera gana. Si Parnassus perdiese el reto, el Diablo se apoderaría del alma de Valentina.


Como ángel caído del cielo llega a la vida de este grupo Tony (Heath Ledger, Brokeback Mountain, 2005) y como tal juega un papel preponderante en la vida de todos ellos, en el auxilio de Parnassus, en la madurez de Valentina. Tony es una especie de ángel que los guía a ellos y a aquellas personas que visitan El imaginario mundo del Dr. Parnasus, éste se encuentra precisamente atravesando el espejo, y consiste en mundos insólitos, fantasiosos, raros, extraños, espectaculares, aunque finalmente esos mundos no son más que la mente de cada uno, dentro de la cual al acecho está el Diablo interviniendo con trampas y tentaciones; además Parnassus, que les ofrece siempre una opción distinta pero clara y honesta de vida, de forma de ser; es así entonces que se convierte en una lucha no del bien contra el mal, sino de nosotros mismos contra nosotros mismos. La capacidad de elección sobre nuestra propia vida. Qué camino elegir.



Recordemos que Ledger dejó inconclusa su participación en esta cinta a raíz de su muerte en el 2008, por tanto es muy interesante, hasta un tanto morbosa, ver cómo Gilliam resolvió el problema de concluir su personaje de manera lógica. Y para ello no sólo llamó a uno, sino a tres actores que interpretan el mismo personaje de Ledger, Tony, y cómo es que Gilliam justifica estas intervenciones, además de poder lograr que los tres posean la misma entonación que Ledger le dio a Tony. Ellos son Johnny Depp, Jude Law y Colin Farrell. Una propuesta interesante como las que nos tiene acostumbrados Gilliam.

Es francamente notorio el crecimiento actoral que venía experimentando Ledger, y que aún seguiría madurando. Gilliam, por su parte, sabe retratar y hacer tangible lo que la gente tiene dentro de la mente, un viaje, una exploración de lo insospechado, hace uso de tantos elementos como le es posible. Pero siento a mi parecer que le faltó exigir a los personajes, mediante el guión, una autoevaluación más reacia y no quedar solo en la satisfacción que puede darnos una introspección mental. Y sin embargo, la cinta navega por sí sola, es buena en sí y por sí misma.



EL IMAGINARIO MUNDO DEL DR. PARNASSUS

(THE IMAGINARIUM OF DOCTOR PARNASSUS)

CON: CHRISTOPHER PLUMMER, HEATH LEDGER, JOHNNY DEPP, JUDE LAW, COLIN FARRELL Y LILY COLE.

DIR. TERRY GILLIAM

EUA., 120 MIN



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