miércoles, 17 de enero de 2018

LA FORMA DEL AGUA


El decir que el amor es para todos, que el amor es ciego, que para que haya amor se debe fijar en los sentimientos no en la apariencia física, entre otras fases, es caer en lo superfluo de lo que en realidad quiere decirnos Guillermo del Toro con su más reciente cinta The Shape Of Water (La Forma del Agua), ya que aunque es una historia de amor, más bien es una cinta de los seres monstruosos que somos todos sin excepción, y pese a ello hay quienes son hermosos, irradian luz, fe y esperanza.



Mientras que transcurría la película me fui formando la idea de que lo que estaba viendo era un poema visual. Guillermo del Toro, con esta película, es un claro ejemplo de lo que siempre he defendido, por un lado, es una película cuya historia se cuenta con imágenes no necesariamente sonoras; por el otro, es un trabajo cinematográfico que aporta en cada rubro en el que fue concebido. Aquí se utiliza una narrativa sutil, elegante y conmovedora, su ritmo te hace sentir que van flotando, como si navegaras en nubes de algodón, que te permites dejarte llevar sin importarte el destino, sólo te preocupas por disfrutar el instante, es decir, te hace sentir como si estuvieras enamorado sin razón. Exactamente las mismas sensaciones que experimenta el personaje central Elisa (Sally Hawkins, Blue Jazmin).



Elisa es una mujer de mediana edad, muda, que vive sola en una de las bodegas habilitadas como viviendas en la parte superior de un complejo cinematográfico, es empleada de limpieza de un importantísimo centro de experimentos de la milicia y por tanto del gobierno de Estados Unidos, su vida es rutinaria, monótona, de su casa, al trabajo y viceversa, todos los días, con unos tiempos libres para visitar a su amigo y vecino (Richard Jenkins). Hasta que en el área de ese centro militar donde ella labora, llevan un ser extraño, un monstruo que asemeja al monstruo de la laguna verde, y con quien decide entablar una relación muy particular.



Aunque la cinta se antoja para una historia de amor cursi entre dos seres completamente opuestos y que podría ser imposible y juzgados, en realidad no se trata totalmente en esto, es más bien sobre algo más maravilloso que amar a alguien, es sobre amarse a sí mismo. Lo que pasa es que muchas veces, para romper esa rutina que nos marchita y nos volvamos grises para el mundo, necesitamos un empujoncito, algo o alguien que adoptemos como el objeto de nuestro deseo o de nuestros sentimientos, para que florezcamos de nuevos, nos llenemos de energía, de luz, entusiasmo, alegría, sentirnos vivos de nueva cuenta. Elisa, a pesar de que no le hace falta nada ni materialmente, ni emocionalmente (porque está rodeada de cariño de sus amigos), lo que no tiene en definitiva es amor propio, reconocerse a sí misma y crecer como mujer, tuvo que llegar alguien como ella, un ser maltratado, solo, mal valorado, atrapado, mal querido, para verse reflejada en él, e inconscientemente al ayudarlo, se ayuda a sí mismo a escapar de su ostracismo.



Ahora imagínense esta historia adornada con el ambiente de los años 50, música que te transporta a lo hermoso del amor, una fotografía con texturas verde esmeralda dándonos tranquilidad, un juego de tomas en las que nos transportan al alma de cada personaje a través de sus miradas, esa interacción entra cada uno de ellos que nos remite a danzas oníricas, poéticas. En pocas palabras, Shape of Water es una fábula poética, como si estuviera contado por un niño de 4 años, llena de imaginación, amor y temor, lleno de incongruencias, pero con mucha verdad, ¿cómo superar el miedo a los seres monstruosos que nos atacan desde niños? Pues como lo hace Guillermo del Toro, dotándolos de belleza.

TRAILER:



LA FORMA DEL AGUA
(The Shape Of Water)
Dirige: Guillermo del Toro
Escribe: Guillermo del Toro, Vanessa Taylor
Con: Sally Hawkins, Michael Shannon, Octavia Spencer
Produce: Bull Productions, Double Dare You, Fox Searchlight Pictures
Estados Unidos, Canadá, 2017
En inglés, en lenguaje estadounidense de señas y en ruso

123 min.

lunes, 8 de enero de 2018

HISTORIAS DE FANTASMAS



Cuando la gente escucha que algo es de “arte” (teatro, cine, museos, música, etcétera), pone distancia kilométrica para no acercarse a esas opciones de entretenimiento. Todo por que popularmente “arte” es sinónimo de aburrición, lentitud; lo que pasa que vivimos tan de prisa, agotados, angustiados y ensimismados que no nos damos la oportunidad de tomarnos unos minutos y abrir nuestra mente y alma para absorber las emociones del artista a través de su obra.

Pero David Lowery, director de “Historias de Fantasmas, rebasó su pretensión al obtener en su cinta un resultado, no complejo sino hasta pastoso, denso, aletargado. Esta cinta no está estructurada a base de escenas, sino de tomas; por ejemplo, hay una “escena” en la que los protagonistas Rooney Mara (La Chica Del Dragón Tatuado) y Casey Affleck (Manchester By The Sea), después de averiguar qué fueron esos sonidos extraños en la casa, regresan a la cama se abrazan amorosamente y duermen… esta toma dura más de 7 minutos, toma o escena en la que quiero pensar que Lowery quería demostrarnos la gran intimidad, cercanía y complicidad que tiene la pareja, ¿pero 7 minutos en los que no pasa nada más que estar abrazados dormidos? Es más no fueron 7, más bien 10 minutos o más.



Así todas las escenas en toda la película: un fantasma de pie contemplando la nada por minutos y minutos; M, qué nombre tan más pretencioso para una película pretenciosa, (Rooney Mara), en el suelo, engullendo un pastel, lenta y pausadamente, y poco a poco, en el transcurrir del tiempo va desesperándose y llorando tras su pérdida, toma en la que no pasa nada más que ver a una mujer comer pastel durante otros 7 minutos, todo esto mientras que el fantasma la contempla.



Que, por cierto, una de las características del cine de arte es precisamente que son películas contemplativas, es decir, donde no hay diálogos, puede incluir o no personajes, pero finalmente cada escena o toma te está dando mucha información. Escenas en las que el público sólo está observando la escena o toma, como si fuera una pieza de arte plástica en un museo, una pintura, una escultura, en la cual la contemplamos para lograr adentrarnos en el alma impregnado por el artista, pero finalmente se está transmitiendo alguna información, no así en Historias de Fantasmas, aquí pasan los larguísimos minutos sin haber un avance, una evolución, nada de nada.



En la historia del cine hay muchas películas contemplativas pero que finalmente la historia conmueve a la audiencia, pero ni eso. C y M, son un joven matrimonio que se aman profundamente, sin embargo, a partir de la muerte de él, todo cambia para él, así es, la historia se centra en el fantasma de él que para hacerlo más conmovedor viste cubierto de una larga sábana blanca con sus dos respectivos orificios, es la historia de la pérdida de su esposa a raíz de la muerte de él. Interesante perspectiva para saber qué pasa con nuestras almas.



Pero insisto, esta cinta, a los 5 minutos de haber empezado la película se vuelve una tortura, algo casi imposible de soportar, es una prueba de resistencia, en lo personal me quedé por disciplina, aunque si hubo bastante gente, prácticamente la mitad de la sala se salió a lo largo de la película. Lástima, era un buen argumento.

Tráiler:





HISTORIA DE FANTASMAS
(A GHOST STORY)
Dirige y escribe: David Lowery
Con: Rooney Mara y Casey Affleck
Produce: Sailor Bear, Zero Trans Fat Productions
Estados Unidos, En inglés
2017
92 minutos


viernes, 5 de enero de 2018

EL GRAN SHOWMAN



¿Sí se han dado cuenta que mientras que mantengamos una actitud positiva, entusiasta, pro activa, por más mal que nos esté yendo en la vida, la suerte estará a nuestro favor? Esta es la historia de P.T. Barnum (Hugh Jackman), un hombre que no se dejó amedrentar ni por las amenazas de la gente, ni por las circunstancias, todo con tal de lograr el éxito, la estabilidad y la felicidad que se le han negado desde siempre.



La película la dirige, el novato en este rubro del cine, Michael Gracey pero es importante enfatizar que este hombre es experto en efectos visuales, por su gran experiencia en este rubro cinematográfico, este punto juega un papel preponderante en la cinta, tanto, que la vuelve espectacular: la conjunción que arma a través de la edición, los efectos especiales y visuales, el vestuario, el diseño de arte y la fotografía, hacen de El Gran Showman algo impactante, pero no sólo eso, también todos estos elementos dan la sensación de estar danzando al exacto compás de la música que de por sí te levanta el ánimo hasta el cielo, convirtiéndola así en una película espectacular.



La historia escrita por Jenny Bicks, la misma que escribió muchos de los capítulos de Sex And The City, algunos de Dawson’s Creek, la película Lo Que Una Chica Quiere (2003), entre otros, es decir tiene gran manejo de los temas femeninos actuales; además su compañero guionista es Bill Condon, director de musicales como La Bella y La Bestia (2017), Soñadoras (2006), y Crepúsculo: Amanecer 1 y 2 (2011 – 2012); como verán El Gran Showman tienen todas las garantías para ser una gran película, por estas razones, se nota que quieren impulsar nuevos valores en la dirección cinematográfica ¿cómo hacerlo? Esta película es una muestra de que, si se sigue al pie de la letra algo ya probado artísticamente hablando, entonces tendrá la aprobación de la audiencia, de la crítica, de sí mismo y por tanto el éxito está asegurado. Se nota que Gracey siguió al pie de la letra el guión de alguien con gran experiencia, le pone su toque, se protege con buenos actores (Hugh Jackman y Michel Williams) y de guapos talentosos (Zac Efron y Zendaya) y el producto resulta hermoso para alguien que se está estrenando como director.



Y sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas. Aunque todo sí está bien producido, en su lugar exacto, la historia, si le eliminamos toda la parafernalia con que está adornada, nos queda una historia rosa, trillada, casi “telenovelesca”: desde niño, Barnum sufrió de carencias, sufre de hambre, de humillaciones, la pobreza la padece; él desde muy temprana edad se enamora de Charity y se promete una vida junto a ella cuando crezcan (ya que son separado por el padre de ésta); el madurar ella acepta sin miramientos unirse a él sin importar lo poco, nada o mucho que le pueda ofrecer Barnum, porque lo importante es la fuerza del amor que los hará sacar adelante (cursi, cursi, cursi). Así, al formar una bella familia con dos hermosas hijas, Barnum decide establecer un circo, un “freak show”, con espectáculos con gente digamos… diferente, por no decir fenómenos: la mujer barbuda, la mujer albina, el hombre más alto del mundo, el hombre más pesado del mundo, los hermanos con el mismo cuerpo, etcétera. Y es aquí donde tendrá que enfrentar duras pruebas de la vida para alcanzar el éxito, a través de su personalidad necia, creativa, positiva y que no se deja amedrentar por nada.



Aunque simple la historia, se agradece que al menos los protagonistas si mantienen cierta evolución para bien, para mal, o para peor, eso hace que al menos mantenga al espectador interesado desde el minuto cero de la cinta hasta el momento en que se van a negros e inician los créditos de salida. Y eso para cualquier director novato o no, es el éxito.



Con esto podría parecer que estoy diciendo que la película El Gran Showman es una “engañabobos”. Es decir, de esas películas que las disfrazan con tantos elementos técnicos que distraen para no concentrarnos en lo importante como el guión, las actuaciones y la dirección, pero no, al contrario, lo que estoy tratando de decir es que tomemos en cuenta que la dirige alguien que nunca ha dirigido, así que no podemos exigir una historia profunda, densa, compleja con muchos recovecos y vueltas de tuerca, y que aun así obtuvo una hermosa película, es algo de admirarse.



Me da la sensación de que a Gracey le sucedió lo que Barnum, sin ser experto, pero sí creativo, perseverante e inteligente logró una película preciosa, casi engañosa pero de igual muy, muy, muy disfrutable porque al fin y al cabo lo importante de show es arrancarte una sonrisa, y El Gran Showman lo logra. Si en tu vida estás tranquilo y contento, después de verla saldrás extasiado, y si te invaden emociones o sentimientos negativos, entonces te curarás de ellos, ya verás, de mi te acordarás. Hace muchísimo tiempo que no veía una película con tanta magia emocional.


Checa el tráiler aquí:





EL GRAN SHOWMAN
(THE GREATEST SHOWMAN)
Dirige: Michael Gracey
Escribe: Jenny Bicks y Bill Condon
Protagonizan: Hugh Jackman, Michelle Williams, Zac Efron, Zendaya, Rebecca Ferguson
Produce: Chernin Entertainment, TSG Entertainment, 20th Century Fox
Estados Unidos, 2017
Inglés, 105 min.


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