lunes, 6 de junio de 2011

CLOVERFIELD, MONSTRUO

Definitivamente amo el terror psicológico. Y amo que el cine juegue con mi mente y mis emociones durante dos horas.

En su tiempo, no tuve la oportunidad de verla. Había escuchado recomendaciones y reseñas de ella. Ciertamente, Cloverfield, me llamó la atención pero por cuestiones del destino me perdí de verla en pantalla grande.



Sé que a la mayoría de la gente no le gusta en lo más mínimo, el cine filmado enteramente con la técnica de la cámara subjetiva. Es decir, lo que se ve en pantalla es manejado desde un punto de vista, el camarógrafo que es uno de los protagonistas de la historia. Recordemos películas como “El proyecto de la bruja de Blair” (1999) o recientemente Paranormal (2009).

Les comento que mucha gente detesta este tipo de películas porque tanto el movimiento de cámara, como la agilidad de la historia son tan violentos que provocan mareos o desesperación. Y también hay otra cuestión, es un común denominador entre estas tres: el motivo del terror, prácticamente no se visualiza; terminando en decepción pública.

Ahora permítanme explicarles el sentido o el punto de este tipo de cine que echa mano de estas técnicas, específicamente de Cloverfield: El Monstruo del director, Matt Reeves (Déjame Entrar, 2010).



Como les contaba, amo el terror psicológico. Se llama así porque la pretensión de este cine es jugar con la mente de la audiencia, sugestionarla a tal grado que sea capaz de empatar con las sensaciones de los personajes. Esto se logra con el sonido, con imágenes sutiles, con la actuación de los actores, sin enseñar al ser terrorífico, esto para estimular la imaginación, provocar que la mente trabaje a mil por hora, y dibujar en el cerebro la peor muerte, el peor incidente, el peor dolor, el peor miedo, la peor angustia, no solamente de quienes vemos en pantalla, sino también de nosotros, empezar a decir “si yo estuviera ahí…” “… yo podría hacer, correr, gritar”, así poco a poco dejarse llevar nuestra psique para que nos engañe y el corazón palpite fuerte, cual taquicardia, empezar a sudar frío, sentir que los nervios se alteran.



Créanme, todo esto y más provoca la película CLOVERFIELD. Es una gran recomendación para aquellos que no la han visto y quieren dejarse llevar por sus más profundos miedos; el verla sirve también como una especie de catarsis, al final se siente como si todo el mal que llevamos dentro lo sacáramos y nos purificáramos. En verdad hasta el alma descansa.

Cloverfield vale mucho la pena a diferencia de otras, como Paranormal, porque pese a que es netamente ciencia ficción, el guión está bien justificado, no hay huecos ni los personajes se traicionan a sí mismos como en Paranormal. Además de que todo el tiempo, a cada segundo, a cada micro segundo hay algo qué ver, un diálogo, una escapada, un momento de pánico, el monstruo. No dejan en paz al espectador, no lo dejan descansar. Es una sacudida muy fuerte.



La trama es sencilla. En Nueva York, un grupo de amigos organizan una fiesta sorpresa de despedida para Rob (Michael Dahl-David, conocido por series de Tv como NUMEROS, del 2009) quien ha sido ascendido a la vicepresidencia de la empresa para la cual trabaja por tanto debe viajar a Japón. Su mejor amigo es el encargado de documentar su despedida con cámara casera (precisamente con la que se narra la película), colectando palabras de los distintos invitados al convivio. Cuando de pronto el edificio en el que se encuentran sufre de una gran sacudida, la luz se va por un momento, todos se encuentran en shock, encienden la televisión para ver las noticias, y enterarse de cuál fue la causa, ¿a caso un terremoto? Un buque ha sido derribado en uno de los muelles cercanos. Corren hacia la azotea para lograr alcanzar a ver algo; y desde ese punto del desastre hay una gran y terrible explosión, unos proyectiles que emanan también de ahí van en dirección al edificio, corren todos despavoridos hacia la calle, inicia el caos, el pánico y el terror que plagará toda la cinta.

Desde la perspectiva de la cámara subjetiva, vemos Manhattan destruida por ese monstruo poco visible, vemos al ejército tratando de salva guardar a la ciudadanía, seres diminutos extraños atacando a la gente. Sobre todo somos testigos de la huída del grupo  de cinco chicos de la fiesta, tratando de sobrevivir, de comprender lo que sucede, de la confusión de la que son víctimas, el dolor y la angustia por salir de la ciudad y no poder.



Creo que se ha convertido en una película de culto, sí, pero también mi favorita de la serie de historias que son filmadas con esta técnica. Aunque, no todo es perfecto, el guión tiene una pequeña falla: la batería de la cámara, o una de dos ¿o tiene una pila cuya energía es interminable? ¿o el cable de la extensión que conecta la cámara era kilométricamente larga? Es decir, pasan casi 12 horas y no se acaba la pila de  cámara. Es un defecto del guión que se puede pasar desapercibido si lo primordial es dejarse envolver por el clima de la historia.

Recomendación para los que la vean en casa, no la vean en canal de tv porque con los comerciales le cortan el sentido y la emoción. Y dos, no coman mientras la vean, si no el dolor de “cantar Oaxaca”  será peor que lo que vean en la película.




CLOVERFIELD: EL MONSTRUO
CLOVERFIELD
DIR. MATT REEVES
CON: JESSICA LUCAS, LIZZY CAPLAN, MICHAEL STAHL-DAVID
ESCRIBE: DREW GODDARD
PRODUCE: PARAMOUNT PICTURES Y BAD ROBOTPICTURES
E.U.A.
2008
84 MIN.

miércoles, 1 de junio de 2011

LA VERSIÓN DE MI VIDA

Esta película se la dedico a todas aquéllas personas solteras o divorciadas que sufren porque están seguros que nunca encontrarán al amor de su vida. Y se las dedico porque sufren gratuitamente cuando no saben lo que les depara el futuro. Sufren en vano porque centran su deseo de encontrar la persona ideal en sus supuestos defectos  físicos, de  edad, de apariencia,  de emociones o de personalidad, dejando ver que tienen un auto estima deprimente. Se las dedico porque la persona ideal llegará tarde o temprano, no importa cuándo, no importa dónde, lo que en verdad importa es que esa persona llegará para amarnos, querernos y respetarnos tal cual somos, por lo que valemos.



Es la historia de Barney Panofsky, (Paul Giamatti, en una de sus actuaciones más poderosas y preponderantes de su carrera, como lo hizo en la miniserie John Williams , 2008)  y sus experiencias con sus tres matrimonios, sus tres mujeres, sus tres vidas matrimoniales, a través de tres décadas, además de la clase de ser humano que es en cada situación pero que finalmente, como todos, tiene una enorme capacidad de amar, entregarse por completo, a aquella mujer, de las tres, que fue el amor de su vida.



El director, (Richard J. Lewis, CSI La Escena del Crimen), nos restriega en la cara un ejemplo de ser humano tan común como todos, pero nos restriega una y otra vez la sensación de que cualquier hombre podemos ser Barney, gente que trabajamos, que amamos a nuestros padres, que gustamos de los deportes, o de cualquier otro pasatiempo, gente que podemos tener cuántas parejas decidamos, con grandes amigos, gente que vive al día y el día, pero con esa gran necesidad de compartir la vida con alguien que nos quiera, respete, comparta toda su vida con uno y viceversa.  Tan nos muestra en la cara de lo que está hecho el sexo masculino, sin caer en ningún momento en el tema del machismo,  que duele como pedradas.

Pero esta serie de golpes que nos da LA VERSIÓN DE MI VIDA se manifiesta en risas y carcajadas de la audiencia; así es, la película está plagada de humor negro y ácido a la vez, es sarcástica, es irónica, NO ES UNA PELÍCULA CÓMICA, TAMPOCO ES UN DRAMA, es la versión de la vida un hombre que vivió como quiso vivir, simple y llanamente; cuando la gente alcanza la risa es porque irremediablemente están viendo reflejados ya sea su vida misma, o sus deseos más profundos y frustrados, o sus anhelos alcanzados o no.



 LA VERSIÓN DE MI VIDA es una cinta que aparte de enseñarnos a nosotros mismos y nuestro ser, la verdadera esencia es el amor. Pienso que la lección más importante aquí es que absolutamente todos, pese a la vida, y pese a nosotros mismos encontraremos ese ser que llenará de luz nuestra vida hasta el último aliento que nos quede en nuestros últimos días. Sin importar distancias, ni tiempos, ni separaciones, o incompatibilidad de caracteres, si esa persona nos terminó por llenar nuestra vida, si compartió su corazón, si pudimos corresponderle, si toleró nuestros errores, si nos ofrece luz en toda nuestra alma, todo esto, aunque sea por un poco tiempo, indudablemente nos marcará para siempre.

Hoy en día ya no se vale decir,  “soltero maduro, joto seguro”, ya no aplica porque el ser maduro y soltero es cuestión de decisión, de vivir la vida como se le plazca a cada quien,  de recibir a la vida con agrado así como es, como llega, como va, terrible error es presionar al tiempo, a la vida o a Dios a que  nos mande a la persona ideal, a la persona ensoñada, porque antes que esto hay muchas cosas que realizar.



Por tanto, LA VERSIÓN DE MI VIDA, es una trama que refleja la vida misma, tal cual es, tal como la conocemos, como la debemos aceptar y disfrutar las circunstancias que se presentan, con sus altas y bajas, con alegrías y enojos, con decisiones acertadas y equivocadas. De todo lo que hay que atravesar, entender y comprender que el amor de nuestra vida es quien menos lo imaginamos, llega cuando menos lo esperamos, es inoportuno e impertinente, incondicional y correspondido, es maravilloso; pero corresponder a ese amor es lo más grandioso que existe en la vida.



LA VERSION DE MI VIDA
(BARNEY’S VERSION)
DIR. RICHARD J. LEWIS
CON: PAUL GIAMATTI, DUSTIN HOFFMAN
ESCRIBE: BASADO EN LA NOVELA DE MORDECAI RICHLER, GUION DE MICHAEL KONYVES
PRODUCE: SERENDIPITY POINT FILMS
E.U.A., 2010
135 MIN.


martes, 24 de mayo de 2011

LOS PIRATAS DEL CARIBE, NAVEGANDO AGUAS MISTERIOSAS


Continúan las aventuras del pirata capitán Jack Sparrow (Johnny Depp), en esta ocasión navega en aguas misteriosas. Y para mi lo que es un misterio es ¿Dónde quedó la fantasía que caracterizó a las primeras tres películas de este legendario cinematográfico personaje?

Recordemos un poco.
En “Los Piratas del Caribe, y la Maldición del Perla Negra”, a los piratas protagónicos, la tripulación del navío del mismo nombre, le ha caído una maldición en la cual ellos están atrapados en la línea exacta entre la vida y la muerte, para romperla se debe conseguir la última pieza de un tesoro perdido, si no se cumpliera dicho cometido en cierto tiempo, quedarían en manos de la muerte para siempre. Aquí el enemigo a vencer es el pirata que dice ser el dueño del Perla Negra y Sparrow se la arrebató, el temible capitán Barbosa, (Geofrey Rush, El Discurso del Rey).
En esta primera cinta vemos un sin número de efectos visuales, cuando les da la luz de la luna sale a relucir el verdadero rostro de todos. Gran cantidad de efectos especiales, cañonazos, grandes barcos, ciudades a la orilla de distintos mares. Peleas en alta mar. Es decir, mucha fantasía.
En “Los Piratas del Caribe y  El Cofre de la Muerte“, Jack Sparrow es ahora el único dueño del Perla Negra, pero como buen pirata, es tramposo, escurridizo, cínico, busca pleitos. Tiempo atrás se ganó un enemigo poderoso, el capitán Davy Jones (Bill Nighy, Harry Potter 1); éste junto con su tripulación también condenados a una eterna maldición, él junto con su gente son seres extraños mutaciones de seres humanos y entes marinos pero éstos buscan venganza atrapando a Sparrow quien persigue un tesoro preciado, el corazón un latiente de Jones que a su vez es buscado por el cara de calamar. Ahora bien, con esto se pueden imaginar que la historia está plagadas de aventuras, de efectos especiales, visuales, monstruos, seres extraños y misteriosos, es decir, mucha fantasía.
En “Los Piratas del Caribe En el fin del Mundo”, Jack Sparrow ha sido condenado y enviado a pasar el resto de sus días en el fin del mundo por el capitán cara de calamar ahora sus compañeros y amigos emprenden la expedición en su búsqueda, inclusive apoyados y ayudados por el capitán Barbosa que regresa a las andadas en esta tercera entrega. Aquí  vemos cómo la audacia de la tripulación voltea un barco, por ejemplo,  para acercarse al fin del mundo, una batalla entre dos barcos en plenos remolino y tormentas marinas. Batallas y peleas otra vez en altamar por los tesoros y lo más valioso para ellos El Perla Negra.
En la cuarta parte, “Los Pirata del Caribe, Navegando en Tierras Misteriosas”, carece de esta fantasía; aquella que puede contagiar cualquier atracción de un parque de diversiones, aquella que es capaz de regresarnos a nuestra infancia al menos por un par de horas. Y más si se trata de Disney, de hecho, el concepto de las películas está basado en la atracción Los Piratas del Caribe de Disneylandia.

No negaré que esta cuarta parte, sí tiene muchas aventuras, expediciones, misterios qué resolver, pero no esas grandes batallas, o esos seres extraños casi mitológicos. Es más ya ni se sitúa en el Caribe.

La historia es sobre el recorrido que emprende Sparrow hacia la fuente de la eterna juventud, para que las bondades del agua mágica surtan efecto y así ganar más años de juventud, debe colectar varios objetos y para ello inicia nuevas aventuras, las cuales las hace acompañado de Barba Negra (Ian McShane, Los 6 signos de la Luz, 2007), temible pirata de los siete mares, que a costa de su hija Angelica (Penelope Cruz-) quiere más años de vida.  Pero no sólo esto, el Capitán Barbosa regresa una vez más, puesto que busca venganza ya que perdió una pierna, y su más grande amor, el Perla Negra, a manos de Barba Negra.
Esta película apreciaremos a los personajes en la mayor parte de la historia caminando, escalando, parloteando, luchando con espadas, es decir, ya no hay luchas entre barcos, o escapes desde las entrañas de algún ser o seres monstruosos. Si acaso está la parte de las sirenas. Aparte, todos humanos en busca en un tesoro perdido, la fuente de la juventud.

Es muy entretenida, es divertida. Y como tal, la película es Sparrow, se nota que Johnny Depp se divierte como niño al filmarla, con sus movimientos de ebrio, con sus sarcasmos, bromas e ironías. Colgadonse de lianas, brincando de torres en llamas, se nota que ama este personaje. De hecho esta cuarta parte debió haberse llamado Las aventuras de Jack Sparrow, porque la película en sí, la esencia total es sobre este pirata. A diferencia de las otras que el peso se repartió entre los personajes de Orlando Bloom y Keira Knightley, porque entre ellos se escribían historias primordiales, aunado a las aventuras de Sparrow.
Se nota, por otro lado, que la productora, Disney, lo único que quiere hacer es ya no proponer cosas nuevas, sino simplemente hacer dinero, explotar al máximo la figura de Sparrow, así pues, cuando la vean,  notarán que es una película modesta, llena de locaciones, con vestuario reciclado de otras de la saga, no hay caracterizaciones que ameriten gran inversión monetaria, ni diseño en computadora de grandes efectos visuales, o la fabricación de efectos especiales muy complejos. Se observa  que es de presupuesto menor que las otras tres. Y como el personaje en sí de Jack Sparrow causa gran expectación, es evidente que en un día recuperarían la inversión, y las ganancias millonarias. Puedo decir que con el “poco” dinero que gastaron, supieron hacer un historia de piratas tradicionales, no tan épica pero muy entretenida, aunque para los niños pudieron haber empleado en el guión un poquito más de personajes fantasiosos, para que les llamara aún más la atención y hacer la historia totalmente redonda.

Los piratas del Caribe  4, llega a afianzar la figura de Sparrow para hacerla legendaria dentro de la historia del cine. Tan es así que Johnny Depp fue nominado al óscar por este personaje por la primera entrega de esta franquicia. Y si al público le sigue gustando Sparrow, siempre iremos a verlo en cine o en tv.

LOS PIRATAS DEL CARIBE, NAVEGANDO AGUAS MISTERIOSAS
PIRATES OF CARIBBEAN: ON STRANGERS TIDES
DIR. ROB MARSHALL
ESCRIBE: TED ELLIOT
CON: JOHNNY DEPP, GEOFREY RUSH, PENELOPE CRUZ, IAN MCSHANE
PRODUCE: WALT DISNEY PICTURES
EUA
2011
125 MIN

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