martes, 15 de febrero de 2011

TEMPLE DE ACERO

Es comprensible que en México no tengan la relevancia merecida las películas que tratan del viejo oeste estadounidense. Y es que las historias de vaqueros no son sobre pistoleros, duelos, balaceras, alguaciles y cantinas. Las historias de vaqueros se tratan de estilos de vida, de ideologías, de usos y costumbres de la vieja vida rural de aquél país.




Desgraciadamente no tiene la relevancia debida porque el público mexicano se puede perder de historias de historias intrigantes en lo individual como en su conjunto, donde cada personaje trae arrastrando una psicología ruda, endeble de aparente complejidad como la vida misma.

Entonces, estas no son películas de acción, de violencia extrema, sino más bien son historias de involucramiento con cada una de las vidas ahí plasmadas, entenderlas y acompañarlas hasta su último respiro, sentirlos, respirarlos, leer sus mentes, anticiparse a los hechos y conocer porqué sus gesticulaciones, sus acciones, y sus palabras. Darse la oportunidad de dónde vienen y vaticinar hacia dónde se dirigen en pensamiento y obra.



Ejemplo de estas historias, Los Imperdonables, Los Siete Magníficos, Brokeback Mountain y la hoy disponible en cartelera Temple de Acero a la cual me quiero avocar en esta ocasión.

Mattie Ross (Hailee Stenfield) Es una muchachita de 14 años a quien por desgracia cayó muerto en un pleito de cantina y todo por calmar la riña y defender a quien terminó por ser su propio asesino, Tom Chaney (Josh Brolin, Sin Lugar para débiles 2007). Ella asume la responsabilidad de todo lo referente al reconocimiento del cuerpo, los trámites necesarios, y ninguna lágrima o un rastro de dolor pese a que lo quiso mucho.

Pero su temple hace que tome el gran valor de buscar a alguien capaz de perseguir, capturar y matar al asesino de su padre. Después de indagar encontró a la persona perfecta, Rooster Cogburn (Jeff Bridges, Tron El Legado 2010, Corazón rebelde 2009) un marshal, comisionario dispuesto a aprovechar cualquier oportunidad para ajustar cuentas con sus antiguos y fugitivos enemigos independiente de las recompensas. Es un hombre frío para con los demás pero sobre todo para sí mismo, toma actitudes drásticas como si no le doliera su propio sufrimiento o el peligro en el que se puede encontrar inmerso. Decisiones precisas e inmediatas para actuar son su arma más letal.



Es una historia de cierres de ciclo mediante las venganzas que tienen en común una niña sostenida por el odio y un señor deseoso seguir con su vida en otros ámbitos pero sólo el orgullo lo guiaba hasta alcanzar el fin último.

A través de esta historia árida como áridos sus personajes nos transportan a los pensamientos más íntimos de la gente de esa época. Y es una muy buena muestra de la clase y tan extraordinaria actuación de Jeff Bridges no cabe duda que se ha convertido un maestro de la actuación, todo aquel que se jacte de ser actor, una empapada de sus trabajos no les caería nada mal.



Muy buena elección para disfrutar un trabajo impecable de los hermanos Cohen (Un Tipo Serio, 2009, Quémese después de leerse 2008, Sin lugar para los Débiles 2007), los mismos que realizaron



Temple de Acero
(True Grit)
Director y guionista: Ethan Cohen, Joel Cohen
Actores: Jeff Bridges, Matt Damon, Josh Brolin
E.U.A.
2010
(Nominaciones al Oscar entre Pelicula, Director, Actor, Actriz de reparto)

lunes, 7 de febrero de 2011

EL CISNE NEGRO

Ciertamente en lo personal y durante toda mi vida he padecida de sentimientos culposos en extremo. Pero no de tal manera que se pueda volver algo patológico que amerite psiquiatría o tal vez sí y no me he percatado de la gravedad del asunto.


Esto viene a colación de la película El Cisne Negro de Darren Aranofsky (El Luchador 2009, Requiem por un Sueño 2000) y algo que plantean que nos sucede sin duda a la mayoría de los seres humanos. ¿Cuántas veces no nos tragamos nuestras propias palabras, sentimientos, emociones y pensamientos por quedar bien con alguien, o no meternos en problemas, por querer aparentar lo que demás esperan de nosotros, no defraudar a los que nos rodean, por ser hipócritas, por no demostrar que tenemos problemas y darle más preocupaciones a la gente que nos quiere; también por querer encajaren un círculo social, entre otras muchas causas más.




Se los digo por experiencia. Durante toda mi vida me he quedado callado en innumerables ocasiones y circunstancias, y al no desahogarme con nadie y en su debido tiempo ha mermado en mi salud mental y física. Repito, no para llegar a pedir ayuda a un centro de apoyo, pero sí me ha puesto a pensar que la gastritis, la colitis, el estrés, las actitudes maniaco depresivas no son cosas que debemos tomar por hecho.

Nina Sayers (Natalie Portman,Nueva York Te Amo, Closer, La Guerra de las Galaxias, Noches Púrpura) es una bailarina clásica de ardua experiencia perteneciente a la compañía de ballet de Nueva York y ha esperado por mucho tiempo una oportunidad para ser solista (de menos) en alguna puesta en escena, ya que del ensamble o algunos papeles pequeños no ha pasado. Se aproxima la época invernal y con ella el clásico de El Lago de los Cisnes.



El director, Thomas Leroy (Vincent Cassel, El Apartamento, Ríos de Color Púrpura, La Nueva Gran Estafa) ha visto en Nina potencial para interpretar los papeles principales de la puesta, los cisnes blanco y negro al mismo tiempo. Bien se lo dice a Nina, “el cisne blanco no tendrás problemas porque su esencia es delicada, virginal, soñadora, hermosa y de gran sensibilidad, porque así eres tú; el reto será darle vida al Cisne Negro, puesto que se trata de un ser seductor, de máxima belleza, pero llena de maldad y otros sentimientos oscuros que puede embrujar a cualquiera por sus encantos y cuyo único propósito es acabar con la felicidad de su hermana gemela, el dulce Cisne Blanco.



A Nina le cuesta demasiado, sudor y hasta sangre poder sacar adelante el papel. Thomas como director perfeccionista, no le exige la hace explotar por dentro de manera apabullante que, la chica saca al ser oscuro y malvado que llevamos todos, pero desgraciadamente se le va de las manos, llega a un descontrol total en el cual todas las emociones escondidas, los sentimientos reprimidos, los apetitos sexuales guardados, los instintos violentos afloran, todo lo que ella no pudo expresar abiertamente en su momento ha salido en forma de su monstruo más perverso y oscuro que ha vivido dentro de ella. Ahora debe sortear este obstáculo, tendrá que enfrentarse a ella misma, derrotarse, para poder alcanzar su ya obsesión de convertirse en La Gran Bailarina del mundo entero.



Es imprescindible contarles que a mi gusto, que he sido testigo del crecimiento de la niña actriz Natalie Portman en El Perfecto Asesino  cuando tenía 12 años, hoy es La maestra de la actuación. Conforme se va desarrollando la historia, es evidente que ella también se entregó al personaje de Nina, le dio todo su ser, su amor, y su odio para poder interpretarlo.

Es impactante el gran trabajo que hizo detrás, se nota que también se desagarró, también la sintió, la vivió, es más hasta captó su aroma y se apropió de él. Es maravilloso ver a Natalie interpretar a la Nina buena y mala al mismo tiempo en cuestión de segundos que a su vez interpreta al cisne blanco y negro al mismo tiempo en cuestión de segundos. Es notorio que Natalie también sacó algunos monstruos que lleva dentro y le sirvieron para aprender la parte malvada y así odiarla y hasta sentir lástima por Nina, sin hacer alarde de los cerca 15 kilos de peso que perdió para llegar a ser la bailarina. En pocas palabras, Natalie, como actriz, se rompe totalmente para darle vida a Nina quien también se rompe en todos los sentidos.



Esta es una de las películas que no deben permitir que se la cuenten, sean testigos de la fuerza vital e interpretativa que tiene esta actriz. Aprecien como en El Gran Concierto, lo que hay o puede haber detrás de cada uno de los miembros de la danza clásica, tan aburrida que nos parece, vean que ahí hay mucha pasión no solo por el arte en sí mismo, sino por el hecho de hacer las cosas que más nos gustan, alcanzar sueños y realizar proyectos.

Aquí el trailer, disfrútenlo:



Para lograrlos hay que luchar muchas veces contra corrientes, la forma en que podemos resultar vencedores es sacar nuestras más arteras armas, o nuestros monstruos para conocernos a nosotros mismos, aceptar nuestros errores, tristezas y preocupaciones, enmendarlos, desahogarnos con quien pueda aconsejarnos y salir adelante.

Nunca permitan que la única barrera que obstaculice su vida sean ustedes mismos, que muchas veces resulta ser la barrera más alta y difícil de pasar. Si no pueden solos, no sean soberbios y pidan ayuda, que todos tenemos gente que nos rodea dispuesta a echarnos porras con todo su corazón y amor.



EL CISNE ENGRO (5 nominaciones Oscar 2011, actriz, película, director, fotografía, edición)

Black Swan

Director: Darren Aranofsky

Guión: Mark Heyman y Andres Heinz

Actuan: Natalie Portman, Mila Kuny, Vincent Cassel, Winona Rider

Estados Unidos

2010

100 min.

viernes, 4 de febrero de 2011

EL GRAN CONCIERTO

En reiteradas ocasiones les he demostrado que el entretenimiento sí puede alimentar el alma o el intelecto. Ya sea la música, el cine, la tv, el teatro. Pero qué tal que se conjugaran los elementos adecuados para que no solo nos enaltezca el espíritu, sino también la mente. Esto podría resultar algo verdaderamente conmovedor.


Como la cinta EL GRAN CONCIERTO, del director Radu Mihaileanu . Una aventura como pocas en el cine. Comedia, drama, reflexión, proyección, amor al arte, madurez, arte. Qué difícil es poder combinar todo esto para que no resulte un churro como muchos.

Quiero comenzar diciéndoles que esta película nos da otra perspectiva del mundo de la música clásica. Desgraciadamente la mayoría de la gente la consideramos como algo elitista, clasista, puesto que no es accesible, primero el practicarlo, después el asistir a eventos magnos, todo lo que conlleva, entre gastos fuertes y más. Sin embargo, hoy en día los gobiernos de todo el mundo se han ocupado de organizar espectáculos culturales gratuitos, en plazas, museos, y otros lugares. Si tienen la oportunidad de asistir, vayan y quédense a disfrutar de alguna pieza o sinfonía, créanme que se sentirán extraordinariamente bien al final. Sé que música clásica también nos puede resultar absolutamente aburrido, legítima anestesia para los que padecen de insomnio, pero si se dejaran llevar por cada nota, por cada armonía, por cada sonido de cada instrumento la misma inercia de la música los transportaran a lo más profundo de su imaginación o de su ser.



Pero quiero contarles más sobre la película. Como les decía, EL GRAN CONCIERTO nos demuestra otro sentido de la música puesto que, el eje central de la historia es la Orquesta Sinfónica Bolshoi (Rusia), el punto que menos abordan es la música misma, ya que el argumento es otro.

Es una película absolutamente conmovedora, contiene humor, drama, dilemas morales, secretos que descubrir. Andrey Filipov (Aleksey Guksov) cerca de 30 años atrás fue el más afamado, aclamado, director de la orquesta de la ex unión soviética. Desgraciadamente por sus convicciones políticas decidió proteger a sus compañeros y amigos músicos judíos antes que doblegarse ante el régimen comunista, así que lo retiraron para siempre no solo del Bolshoi sino de toda actividad cultural-musical.



En la actualidad es trabajador de limpieza, afanador. Un buen día, casualmente se entera de una invitación de París para que el Bolshoi toque en uno de los teatros más importantes de la ciudad luz. Literalmente se roba la invitación para que no se entere la orquesta en turno. Lo hace porque ve una gran oportunidad de regresar a los escenarios, así que se da a la tarea, junto con su mejor amigo Sasha (Dmitri Nazarov) de buscar a los 50 miembros de la orquesta de ese entonces. Entonces empieza la aventura.

Obviamente no les contaré el final, porque resulta más que obvio, además de que la trama toma otro rumbo. Filipov Posee un secreto el cual lo empuja dirigirse a Paris, vemos a cada músico ocuparse de todo menos del concierto que tienen ya que la pobreza en la que viven en Rusia lo impulsa a buscar mejor calidad de vida, es decir, lo que buscaban era un escape a su vida. Pero lo que sí les quiero contar es que observen y sientan, vivan, la escena final; cómo la manejan, la edición, la voz en off (de fondo), los flashbacks, los close ups, todo acompañado por una de las piezas famosas de Tchaikovsky. La música se escucha tan poderosa, que si no llegan a las lágrimas, les aseguro que al menos un nudo en la garganta sí sentirán.



Si como público se involucran con lo que atraviesa cada personaje y también comprenden el por qué hacen todo menos música, el por qué la insistencia deFilipov por ir a tocar a Paris, entonces sí es fácil que se conmuevan hasta las lágrimas o aplaudan en plena sala.

EL GRAN CONCIERTO es una cinta que nos aliviana entre tanta preocupación. El cine no es El Palacio de Bellas Artes, pero al menos en las dos horas que dura podrán disfrutar de una historia bonita, han podido alimentar el espíritu, el intelecto, y tener otra visión del mundo en el que vivimos.


EL GRAN CONCIERT

(Le Concert)

Director y Escritor: Radu Mihaileanu

Protagonistas: Aleksey Guskov,Dmitri Nazarov, Melanie Laurent

Drama

Duración: 123 min

País: Rumania

Año: 2010

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