En reiteradas ocasiones les he demostrado que el entretenimiento sí puede alimentar el alma o el intelecto. Ya sea la música, el cine, la tv, el teatro. Pero qué tal que se conjugaran los elementos adecuados para que no solo nos enaltezca el espíritu, sino también la mente. Esto podría resultar algo verdaderamente conmovedor.
Como la cinta EL GRAN CONCIERTO, del director Radu Mihaileanu . Una aventura como pocas en el cine. Comedia, drama, reflexión, proyección, amor al arte, madurez, arte. Qué difícil es poder combinar todo esto para que no resulte un churro como muchos.
Quiero comenzar diciéndoles que esta película nos da otra perspectiva del mundo de la música clásica. Desgraciadamente la mayoría de la gente la consideramos como algo elitista, clasista, puesto que no es accesible, primero el practicarlo, después el asistir a eventos magnos, todo lo que conlleva, entre gastos fuertes y más. Sin embargo, hoy en día los gobiernos de todo el mundo se han ocupado de organizar espectáculos culturales gratuitos, en plazas, museos, y otros lugares. Si tienen la oportunidad de asistir, vayan y quédense a disfrutar de alguna pieza o sinfonía, créanme que se sentirán extraordinariamente bien al final. Sé que música clásica también nos puede resultar absolutamente aburrido, legítima anestesia para los que padecen de insomnio, pero si se dejaran llevar por cada nota, por cada armonía, por cada sonido de cada instrumento la misma inercia de la música los transportaran a lo más profundo de su imaginación o de su ser.
Pero quiero contarles más sobre la película. Como les decía, EL GRAN CONCIERTO nos demuestra otro sentido de la música puesto que, el eje central de la historia es la Orquesta Sinfónica Bolshoi (Rusia), el punto que menos abordan es la música misma, ya que el argumento es otro.
Es una película absolutamente conmovedora, contiene humor, drama, dilemas morales, secretos que descubrir. Andrey Filipov (Aleksey Guksov) cerca de 30 años atrás fue el más afamado, aclamado, director de la orquesta de la ex unión soviética. Desgraciadamente por sus convicciones políticas decidió proteger a sus compañeros y amigos músicos judíos antes que doblegarse ante el régimen comunista, así que lo retiraron para siempre no solo del Bolshoi sino de toda actividad cultural-musical.
En la actualidad es trabajador de limpieza, afanador. Un buen día, casualmente se entera de una invitación de París para que el Bolshoi toque en uno de los teatros más importantes de la ciudad luz. Literalmente se roba la invitación para que no se entere la orquesta en turno. Lo hace porque ve una gran oportunidad de regresar a los escenarios, así que se da a la tarea, junto con su mejor amigo Sasha (Dmitri Nazarov) de buscar a los 50 miembros de la orquesta de ese entonces. Entonces empieza la aventura.
Obviamente no les contaré el final, porque resulta más que obvio, además de que la trama toma otro rumbo. Filipov Posee un secreto el cual lo empuja dirigirse a Paris, vemos a cada músico ocuparse de todo menos del concierto que tienen ya que la pobreza en la que viven en Rusia lo impulsa a buscar mejor calidad de vida, es decir, lo que buscaban era un escape a su vida. Pero lo que sí les quiero contar es que observen y sientan, vivan, la escena final; cómo la manejan, la edición, la voz en off (de fondo), los flashbacks, los close ups, todo acompañado por una de las piezas famosas de Tchaikovsky. La música se escucha tan poderosa, que si no llegan a las lágrimas, les aseguro que al menos un nudo en la garganta sí sentirán.
Si como público se involucran con lo que atraviesa cada personaje y también comprenden el por qué hacen todo menos música, el por qué la insistencia deFilipov por ir a tocar a Paris, entonces sí es fácil que se conmuevan hasta las lágrimas o aplaudan en plena sala.
EL GRAN CONCIERTO es una cinta que nos aliviana entre tanta preocupación. El cine no es El Palacio de Bellas Artes, pero al menos en las dos horas que dura podrán disfrutar de una historia bonita, han podido alimentar el espíritu, el intelecto, y tener otra visión del mundo en el que vivimos.
EL GRAN CONCIERT
(Le Concert)
Director y Escritor: Radu Mihaileanu
Protagonistas: Aleksey Guskov,Dmitri Nazarov, Melanie Laurent
Drama
Duración: 123 min
País: Rumania
Año: 2010
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viernes, 4 de febrero de 2011
domingo, 30 de enero de 2011
PARA VOLVER A AMAR, hay que valorarse uno mismo.
Como ejemplo de que en México sí se pueden hacer las cosas de manera inteligente, con ganas de superarse a sí mismos. Con ímpetu y ganas de triunfar. Con buen gusto y compartirlo con el público. Es la telenovela PARA VOLVER A AMAR. Sinceramente esta producción merece una mención especial.
Porque no todas las telenovelas son sobre historias de amor son sobre “príncipes y plebeyas”, “Romeos y Julietas”, llegó a su fin un producto televisivo de gran éxito, sí por su rating, pero más bien traducido por el trabajo final que resultó ser la producción en general de Roberto Gómez Fernandez y Giselle González; desde la dirección de escena, de cámaras, pasando por el libreto, la adaptación, la escenografía, los parlamentos y por su puesto el elenco. Todo fue de una calidad superior a todo lo que existe en las televisoras nacionales. Esto es PARA VOLVER A AMAR.
Esta telenovela merece especial mención y atención ya que fue la “Lily de los Monsters, a pesar de ser la bonita, la normal, fue el patito feo de una familia de horribles monstruos”. Y es que desde la preproducción, Televisa no apostó por ella, al no darle horario estelar, al censurarla en algunas de sus historias. Sin embargo, pese a todo, obtuvo muchos puntos de rating venciendo el mito de la hora vespertina.
Pudieron abordar temas fuertes a ojos de las “buenas conciencias”, grupos de personas que dizque cuidan “las buenas costumbres y la moral” de la sociedad mexicana a través de los medios. Los temas que se abordaron son: las familias disfuncionales, el cáncer de seno con todo y extirpación de seno y los problemas conyugales que acarrea; la prostitución; la desobligación paterna; la inmigración ilegal; la violencia intrafamiliar; la violencia física y emocional contra las mujeres; el dolor de los hijos por problemas de sus padres; la homosexualidad y no la aceptación; la violencia verbal laboral; la competencia violenta femenina en contra del sexo masculino; madres prostitutas; la superación personal y laboral femenina; la codependencia materna; hombres muy sensibles sin perder virilidad; hombres machistas; entre otros tópicos actuales que le atañen a la sociedad mexicana y su idiosincrasia; tratados de manera interesante e imparcial; puesto que nunca cometieron el error de ser una telenovela regañona, sino que siempre plantearon los distintos puntos de vista para cada problemática.
Desde el inicio de la telenovela y al paso de los días, poco a poco se incrementaba el nivel de audiencia y en la opinión pública. Fui testigo de charlas favorables a favor de este producto en el metro, en la calle, en la familia. Es decir, se convirtió en un éxito en todos los sentidos, mismo que jamás imaginó su propia empresa.
¿Pero qué tiene de extraordinario PARA VOLVER A AMAR, que finalmente su televisora le hace un reconocimiento transmitiendo el FINAL en domingo? Aquí algunos elementos que a mi consideración le valieron para mantenerse en el gusto del público.
“Para volver a amar debo sentir que vivo y no andar huyendo” versaba la canción del mismo nombre, interpretada por Kanny García. Esta fue la línea argumental, la cual significa que para poder amar a alguien, sea quien sea, (maridos, hijos, parientes, novios, novias, amigos, quien sea), tenemos que empezar por uno mismo, aceptarnos como somos, sin vergüenza, sin miedos, enorgullecernos de nosotros mismos, amarnos a sí mismos, psicológica y emocionalmente. Absolutamente todos los personajes de de la historia, tuvieron que pasar por muchas duras pruebas, desgraciadamente, como en la vida real, no todos logran entenderlo.
A partir de aquí, cada personaje fue delineado como un ser humano. Con tantos defectos como virtudes. Los cuales, como en la vida real, pueden cometer aciertos y errores para consigo mismos como con la gente que les rodea; el objetivo es ver si aprenden a emendar o ser constantes en la vida. Los protagonistas y los antagonistas, ni eran tan buenos ni eran tan malos, todos tenían muchos matices como cualquier persona.
Los directores de escena, de cámaras, y de producción. Realizaron un trabajo en el cual recrearon la vida cotidiana de la gente de la vida real. Se notó que son gente con experiencia en teatro y cine, puesto cada gesto, cada movimiento, de cada actor y extra, era perfectamente medido para no entorpecer o minimizar las escena por cortas que fueran, todas tuvieron su importancia debida; combinado con un juego de cámaras cuidadosamente colocadas para capturar el rostro cuando debían hacerlo; o seguir a cada actor en travelings sin tropezarse; aderezados con escenografías lejos del cartón y el unicel, cada detalle, cada accesorio fue válido para el modo de vida de cada quien. Estos tres elementos, siempre bailaron como en una pieza de vals, todos en armonía, cada quien en su posición, cada quien sabiendo qué hacer y cómo hacer, intuyéndose, sintiéndose.
Los actores. Hubo una combinación perfecta. Ni todos son actores consolidados, ni todos son del CEA (Centro de Educación Artística de Televisa) de hecho muy pocos. Pero eso sí, las seis parejas protagónicas son actores que han pasado por trabajos escénicos de todo tipo, teatro, cine, documentales, televisión, comerciales o independientes, así es que tienen muy dominado el oficio para poder dar réplica a los compañeros, para apropiarse y sentir en cada poro la psique de sus personajes, improvisar cuando lo amerita y no repetir un sin número de veces una misma toma, ya que no usaron apuntador, todo fue de memoria. Los actores que llevaron la línea de toda la historia son: Alejandro Camacho, Rebeca Jones, Jesús Ochoa, Juan Carlos Barreto, Zaide Silvia Gutiérrez, Sophie Alexander, Nailea Norvind, René Strickler, Alejandra Barros, Mark Tacher, África Zavala y Flavio Medina.
Finalmente, les puedo garantizar que este producto televisivo mexicano, ha sido ejemplo vivo de que sí se pueden hacer las cosas excelentemente bien, en materia de medio s de comunicación. No estoy diciendo que PARA VOLVER A AMAR es LOS MISERABLES de VICTOR HUGO, pero sí les admito que la telenovela fue un oasis, un paraíso entre tanta telebasura. Un descanso entre tanto estrés, un respiro de aire limpio entre tanto smog que existe en pantalla nacional. Si no la llegaron a ver, cuando tengan la oportunidad de rentarla, comprarla, háganlo, es un dinero bien invertido.
Y no lo olviden. Si lo que más desean en el mundo es encontrar el amor, entonces primero reconozcamos nuestro errores, luego ámense a sí mismos para poder dar amor al más mínimo ser de este mundo. El cómo hacerlo, depende de cada uno, y de la vida que hemos elegido vivir.
Porque no todas las telenovelas son sobre historias de amor son sobre “príncipes y plebeyas”, “Romeos y Julietas”, llegó a su fin un producto televisivo de gran éxito, sí por su rating, pero más bien traducido por el trabajo final que resultó ser la producción en general de Roberto Gómez Fernandez y Giselle González; desde la dirección de escena, de cámaras, pasando por el libreto, la adaptación, la escenografía, los parlamentos y por su puesto el elenco. Todo fue de una calidad superior a todo lo que existe en las televisoras nacionales. Esto es PARA VOLVER A AMAR.
Pudieron abordar temas fuertes a ojos de las “buenas conciencias”, grupos de personas que dizque cuidan “las buenas costumbres y la moral” de la sociedad mexicana a través de los medios. Los temas que se abordaron son: las familias disfuncionales, el cáncer de seno con todo y extirpación de seno y los problemas conyugales que acarrea; la prostitución; la desobligación paterna; la inmigración ilegal; la violencia intrafamiliar; la violencia física y emocional contra las mujeres; el dolor de los hijos por problemas de sus padres; la homosexualidad y no la aceptación; la violencia verbal laboral; la competencia violenta femenina en contra del sexo masculino; madres prostitutas; la superación personal y laboral femenina; la codependencia materna; hombres muy sensibles sin perder virilidad; hombres machistas; entre otros tópicos actuales que le atañen a la sociedad mexicana y su idiosincrasia; tratados de manera interesante e imparcial; puesto que nunca cometieron el error de ser una telenovela regañona, sino que siempre plantearon los distintos puntos de vista para cada problemática.
Desde el inicio de la telenovela y al paso de los días, poco a poco se incrementaba el nivel de audiencia y en la opinión pública. Fui testigo de charlas favorables a favor de este producto en el metro, en la calle, en la familia. Es decir, se convirtió en un éxito en todos los sentidos, mismo que jamás imaginó su propia empresa.
¿Pero qué tiene de extraordinario PARA VOLVER A AMAR, que finalmente su televisora le hace un reconocimiento transmitiendo el FINAL en domingo? Aquí algunos elementos que a mi consideración le valieron para mantenerse en el gusto del público.
A partir de aquí, cada personaje fue delineado como un ser humano. Con tantos defectos como virtudes. Los cuales, como en la vida real, pueden cometer aciertos y errores para consigo mismos como con la gente que les rodea; el objetivo es ver si aprenden a emendar o ser constantes en la vida. Los protagonistas y los antagonistas, ni eran tan buenos ni eran tan malos, todos tenían muchos matices como cualquier persona.
Los directores de escena, de cámaras, y de producción. Realizaron un trabajo en el cual recrearon la vida cotidiana de la gente de la vida real. Se notó que son gente con experiencia en teatro y cine, puesto cada gesto, cada movimiento, de cada actor y extra, era perfectamente medido para no entorpecer o minimizar las escena por cortas que fueran, todas tuvieron su importancia debida; combinado con un juego de cámaras cuidadosamente colocadas para capturar el rostro cuando debían hacerlo; o seguir a cada actor en travelings sin tropezarse; aderezados con escenografías lejos del cartón y el unicel, cada detalle, cada accesorio fue válido para el modo de vida de cada quien. Estos tres elementos, siempre bailaron como en una pieza de vals, todos en armonía, cada quien en su posición, cada quien sabiendo qué hacer y cómo hacer, intuyéndose, sintiéndose.
Los actores. Hubo una combinación perfecta. Ni todos son actores consolidados, ni todos son del CEA (Centro de Educación Artística de Televisa) de hecho muy pocos. Pero eso sí, las seis parejas protagónicas son actores que han pasado por trabajos escénicos de todo tipo, teatro, cine, documentales, televisión, comerciales o independientes, así es que tienen muy dominado el oficio para poder dar réplica a los compañeros, para apropiarse y sentir en cada poro la psique de sus personajes, improvisar cuando lo amerita y no repetir un sin número de veces una misma toma, ya que no usaron apuntador, todo fue de memoria. Los actores que llevaron la línea de toda la historia son: Alejandro Camacho, Rebeca Jones, Jesús Ochoa, Juan Carlos Barreto, Zaide Silvia Gutiérrez, Sophie Alexander, Nailea Norvind, René Strickler, Alejandra Barros, Mark Tacher, África Zavala y Flavio Medina.
Finalmente, les puedo garantizar que este producto televisivo mexicano, ha sido ejemplo vivo de que sí se pueden hacer las cosas excelentemente bien, en materia de medio s de comunicación. No estoy diciendo que PARA VOLVER A AMAR es LOS MISERABLES de VICTOR HUGO, pero sí les admito que la telenovela fue un oasis, un paraíso entre tanta telebasura. Un descanso entre tanto estrés, un respiro de aire limpio entre tanto smog que existe en pantalla nacional. Si no la llegaron a ver, cuando tengan la oportunidad de rentarla, comprarla, háganlo, es un dinero bien invertido.
Y no lo olviden. Si lo que más desean en el mundo es encontrar el amor, entonces primero reconozcamos nuestro errores, luego ámense a sí mismos para poder dar amor al más mínimo ser de este mundo. El cómo hacerlo, depende de cada uno, y de la vida que hemos elegido vivir.
viernes, 21 de enero de 2011
El Amor en la TV
Esta semana vi de nuevo La Bella y La Bestia (1989) de Disney. Y en el primer musical de la cinta, Bella menciona que la parte favoritas de los libros es "cuando ella encuentra amor al fin, en un gallardo príncipe, y ella lo descubre hasta que llega al final", además de que ella "quiere más que vida provincial" tener aventuras insospechadas qué contar(sic), y de eso se trata la historia, conoce a alguien deforme físicamente, muebles que hablan, un hechizo, un amor imposible (en apariencia).
El número muscial al que me refiero es este:
Entonces recordé algo que le escuché decir a Salvador Mejía productor de telenovelas como La Usurpadora, Corazón Salvaje, El Triunfo del Amor. Él dijo en una entrevista hace unos años para canal 4, "una telenovela siempre se trata y se tratará del amor, porque el público es lo que siempre busca ver, la historia de amor, al principio imposible pero después de todo triunfará"(sic). Es decir, las telenovelas deben de tratar de lo que dice y quiere Bella en su canción.
Esto es indudable. Es más hasta lo apoyo. El asunto es que todo depende de cómo se cuente. Recordemos que el amor no sólo se da entre dos personas jóvenes y solteras. Si no también entre personas mayores, ancianos, niños, adolescentes. De un hijo a sus padres, de los padres a los hijos, entre hermanos, entre familia, entre amigos, de un alumno a su maestra. Entonces pregunto: ¿por qué no arriesgarse a escribir y producir otro tipo de historias?
Una persona de a pie como usted o como yo, preguntaba a Álvaro Cueva en su Alta Definición, ¿por qué se siguen haciendo telenovelas donde la chica pobre se enamora del galán guapo y rico? La respuesta: porque al público, por increíble que parezca les sigue pareciendo sensacional (sic). Entonces me detuve a recordar las últimas telenovelas de ambas televisoras, así como las películas. En realidad las protagonistas actuales hay una variante muy importante en comparación de las de décadas pasadas, YA NO SON TONTAS, sí humildes, sí pobres, pero sonsas jamás. En PARA VOLVER A AMAR, Yorlei es pobre pero con el arquetipo de superación por su inteligencia y tenacidad. TERESA es pobre pero arrivista, LA LOBA pobre pero audaz, observadora, pensante. Ahora bien, pensando en telenovelas de antaño, LOS RICOS TAMBIEN LLORAN, ROSA SALVAJE, SIMPLEMENTE MARIA, MARIMAR, ESMERALDA, MARISOL, todas ellas tontas, sumisas, pobres, pauperrimas, hambrientas, pero eso sí, bien maquilladitas.
Pienso yo, que el problema de los productos nacionales televisivos radica en el "valemadrismo mexicano" en el "ahi se va", todo por hacerlo a las prisas por salir al aire por compromisos con los clientes anunciantes, no ofrecen programas dignos a un público digno, que somos todos los mexicanos.
Aunque por otra parte, obviamente importante y muy notorio, hoy en día a las televisoras les tiembla la mano abordar temas reales, con lenguaje real, con actuaciones reales, y para complacer a un puñado de gente que pretenden regir la moral y pensamientos de la sociedad, se acobardan y no dan pie a productos de alta calidad. Por ejemplo, CUNA DE LOBOS, LA CASA AL FINAL DE LA CALLE, VIVIR UN POCO, IMPERIO DE CRISTAL, GUTIERRITOS, PARA VOLVER A AMAR, donde sí se aborda con gran literatura, sentimientos y problemáticas amorosos, de odio, de intriga, policiacos, de misterio, de superación, que le impulsa al público a formarse sus propias conclusiones a involucrarse y opinar.
Hablando de GUTIERRITOS, telenovela de los años 60's, con Rafael Banquells, María Teresa Rivas y Mauricio Garcés, hace poco televisa transmitió un fragmento la cual me dejó boquiabierto, no por otra cosa sino porque ¿por qué les tiembla la mano a los escritores (televisoras) para escribir y dirigir escenas e historias de tal magnitud, si la moral de aquélla época era mucho más cerrada que la que existe en el 2011, o eso se supone?
La escena a la cual me estoy refiriendo es sobre el enfrentamiento de los hijos de Gutierritos, contra su propia madre, juzgándola, condenándola a una soledad indefinida. Esto como consecuencia de lo mala madre y esposa que siempre ha sido, y después de que su padre ya no está entre ellos, prefieren vivir con un pariente a seguir compartiendo el mismo techo que su madre, ya que ella no se lo merece. Bueno poco faltaba para que la escupieran. Y la historia justifica muy bien los actos de estos adolescentes, ya que vivieron en carne propia el dolor y el sufrimiento causado por la madre, y si ésta no tiene la humildad de arrepentirse (porque así es el personaje), no hay más final coherente que el de esta escena.
El nivel actoral es melodramático, para nosotros risorio, en lo que quiero que se centren en la escena es en la historia, ya que eso es a lo que me estoy refiriendo:
No olvidemos que ante todo somos seres humanos, mas no dioses o divinidades para enaltecerlos sin justificación aparente. Hoy en día la figura de la madre es intocable, no puede tener defectos, ni imperfecciones, ni nada malo que dañe a los que le rodean, mucho menos a su familia. Gravísimo error. Ya que una madre es ante todo una mujer, como tal es ser humano por ende, tiene defectos que puedan afectar hasta ella misma. Pero no por eso significa que la ataquemos. Si no mostrar que todo acto tiene un efecto. Sea quien sea. Todo lo que sembremos cosecharemos.
Hay otra escena, de la cual fui testigo de grandes actores, cuyo trabajo fue impecable. En PARA VOLVER A AMAR, Jaime (Juan Carlos Barreto), es un señor alcoholico, macho y machista, atenido a su madre, doña Conchita (Magda Guzman), desesperante, violento, parásito de la sociedad, golpeador de mujeres. Su esposa (Alejandra Barros), lo ha abandonado después de varios años de golpizas propinadas por él, no tiene trabajo, el alcohol lo tiene atrapado, su madre le consecuenta todo, no tiene dinero, obsesionado con su ex esposa, ya no razona. Su desesperación por recuperar a su ex mujer, lo ha llevado a deshacerse de su madre encerrandola en un asilo y vender la casa de ella, y al no poder conseguirlo, borracho, cegado de furia, golpea sin piedad a su madre.
Sí lo sé, y creo que todo aquél que lea este blog, tenemos la fuerte convición de que NADA JUSTIFICA QUE UN HIJO MALTRATE A SU MADRE, mucho menos que le pegue. Pero en la vida real existen este tipo de personas y no podemos cerrar los ojos ante ello. Psicológicamente hablando, Jaime iba directo a actuar de esa manera como una locomotora desvocada, imparable.
¿Pero finalmente qué estamos presenciando? Simplemente son historias, es televisión. En ningún momento se promueven estos actos, NO, nos están diciendo: vayan y maltraten a sus madres. Yo creo que hoy, por eso les tiembla la mano, porque ese grupo de personas que cuidan el contenido de los medios, confunden ficciòn con realidad, confunden el papel social de los medios (ventana de la realidad mediante el entretenimiento inteligente), con la imposición social de los medios.
Y es por ello que la televisión mexicana se ha quedado estancada en simples llanas, planas, burdas y ambiguas sobre el amor. Las telenovelas NO necesariamente deben tratar pura y enteramente sobre el amor imposible entre dos personas, y tampoco necesariamente deben tener de manera forzosa un final feliz, en los 50 años de la tv ha quedado demostrado. Gracias a Dios que existen muy buenos programas, escondidos o poco o nada promovidos por ahí que vale la pena destacar. Pero esa... es otra historia.
El número muscial al que me refiero es este:
Entonces recordé algo que le escuché decir a Salvador Mejía productor de telenovelas como La Usurpadora, Corazón Salvaje, El Triunfo del Amor. Él dijo en una entrevista hace unos años para canal 4, "una telenovela siempre se trata y se tratará del amor, porque el público es lo que siempre busca ver, la historia de amor, al principio imposible pero después de todo triunfará"(sic). Es decir, las telenovelas deben de tratar de lo que dice y quiere Bella en su canción.
Esto es indudable. Es más hasta lo apoyo. El asunto es que todo depende de cómo se cuente. Recordemos que el amor no sólo se da entre dos personas jóvenes y solteras. Si no también entre personas mayores, ancianos, niños, adolescentes. De un hijo a sus padres, de los padres a los hijos, entre hermanos, entre familia, entre amigos, de un alumno a su maestra. Entonces pregunto: ¿por qué no arriesgarse a escribir y producir otro tipo de historias?
Una persona de a pie como usted o como yo, preguntaba a Álvaro Cueva en su Alta Definición, ¿por qué se siguen haciendo telenovelas donde la chica pobre se enamora del galán guapo y rico? La respuesta: porque al público, por increíble que parezca les sigue pareciendo sensacional (sic). Entonces me detuve a recordar las últimas telenovelas de ambas televisoras, así como las películas. En realidad las protagonistas actuales hay una variante muy importante en comparación de las de décadas pasadas, YA NO SON TONTAS, sí humildes, sí pobres, pero sonsas jamás. En PARA VOLVER A AMAR, Yorlei es pobre pero con el arquetipo de superación por su inteligencia y tenacidad. TERESA es pobre pero arrivista, LA LOBA pobre pero audaz, observadora, pensante. Ahora bien, pensando en telenovelas de antaño, LOS RICOS TAMBIEN LLORAN, ROSA SALVAJE, SIMPLEMENTE MARIA, MARIMAR, ESMERALDA, MARISOL, todas ellas tontas, sumisas, pobres, pauperrimas, hambrientas, pero eso sí, bien maquilladitas.
Pienso yo, que el problema de los productos nacionales televisivos radica en el "valemadrismo mexicano" en el "ahi se va", todo por hacerlo a las prisas por salir al aire por compromisos con los clientes anunciantes, no ofrecen programas dignos a un público digno, que somos todos los mexicanos.
Aunque por otra parte, obviamente importante y muy notorio, hoy en día a las televisoras les tiembla la mano abordar temas reales, con lenguaje real, con actuaciones reales, y para complacer a un puñado de gente que pretenden regir la moral y pensamientos de la sociedad, se acobardan y no dan pie a productos de alta calidad. Por ejemplo, CUNA DE LOBOS, LA CASA AL FINAL DE LA CALLE, VIVIR UN POCO, IMPERIO DE CRISTAL, GUTIERRITOS, PARA VOLVER A AMAR, donde sí se aborda con gran literatura, sentimientos y problemáticas amorosos, de odio, de intriga, policiacos, de misterio, de superación, que le impulsa al público a formarse sus propias conclusiones a involucrarse y opinar.
Hablando de GUTIERRITOS, telenovela de los años 60's, con Rafael Banquells, María Teresa Rivas y Mauricio Garcés, hace poco televisa transmitió un fragmento la cual me dejó boquiabierto, no por otra cosa sino porque ¿por qué les tiembla la mano a los escritores (televisoras) para escribir y dirigir escenas e historias de tal magnitud, si la moral de aquélla época era mucho más cerrada que la que existe en el 2011, o eso se supone?
La escena a la cual me estoy refiriendo es sobre el enfrentamiento de los hijos de Gutierritos, contra su propia madre, juzgándola, condenándola a una soledad indefinida. Esto como consecuencia de lo mala madre y esposa que siempre ha sido, y después de que su padre ya no está entre ellos, prefieren vivir con un pariente a seguir compartiendo el mismo techo que su madre, ya que ella no se lo merece. Bueno poco faltaba para que la escupieran. Y la historia justifica muy bien los actos de estos adolescentes, ya que vivieron en carne propia el dolor y el sufrimiento causado por la madre, y si ésta no tiene la humildad de arrepentirse (porque así es el personaje), no hay más final coherente que el de esta escena.
El nivel actoral es melodramático, para nosotros risorio, en lo que quiero que se centren en la escena es en la historia, ya que eso es a lo que me estoy refiriendo:
No olvidemos que ante todo somos seres humanos, mas no dioses o divinidades para enaltecerlos sin justificación aparente. Hoy en día la figura de la madre es intocable, no puede tener defectos, ni imperfecciones, ni nada malo que dañe a los que le rodean, mucho menos a su familia. Gravísimo error. Ya que una madre es ante todo una mujer, como tal es ser humano por ende, tiene defectos que puedan afectar hasta ella misma. Pero no por eso significa que la ataquemos. Si no mostrar que todo acto tiene un efecto. Sea quien sea. Todo lo que sembremos cosecharemos.
Hay otra escena, de la cual fui testigo de grandes actores, cuyo trabajo fue impecable. En PARA VOLVER A AMAR, Jaime (Juan Carlos Barreto), es un señor alcoholico, macho y machista, atenido a su madre, doña Conchita (Magda Guzman), desesperante, violento, parásito de la sociedad, golpeador de mujeres. Su esposa (Alejandra Barros), lo ha abandonado después de varios años de golpizas propinadas por él, no tiene trabajo, el alcohol lo tiene atrapado, su madre le consecuenta todo, no tiene dinero, obsesionado con su ex esposa, ya no razona. Su desesperación por recuperar a su ex mujer, lo ha llevado a deshacerse de su madre encerrandola en un asilo y vender la casa de ella, y al no poder conseguirlo, borracho, cegado de furia, golpea sin piedad a su madre.
Sí lo sé, y creo que todo aquél que lea este blog, tenemos la fuerte convición de que NADA JUSTIFICA QUE UN HIJO MALTRATE A SU MADRE, mucho menos que le pegue. Pero en la vida real existen este tipo de personas y no podemos cerrar los ojos ante ello. Psicológicamente hablando, Jaime iba directo a actuar de esa manera como una locomotora desvocada, imparable.
¿Pero finalmente qué estamos presenciando? Simplemente son historias, es televisión. En ningún momento se promueven estos actos, NO, nos están diciendo: vayan y maltraten a sus madres. Yo creo que hoy, por eso les tiembla la mano, porque ese grupo de personas que cuidan el contenido de los medios, confunden ficciòn con realidad, confunden el papel social de los medios (ventana de la realidad mediante el entretenimiento inteligente), con la imposición social de los medios.
Y es por ello que la televisión mexicana se ha quedado estancada en simples llanas, planas, burdas y ambiguas sobre el amor. Las telenovelas NO necesariamente deben tratar pura y enteramente sobre el amor imposible entre dos personas, y tampoco necesariamente deben tener de manera forzosa un final feliz, en los 50 años de la tv ha quedado demostrado. Gracias a Dios que existen muy buenos programas, escondidos o poco o nada promovidos por ahí que vale la pena destacar. Pero esa... es otra historia.
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