jueves, 21 de febrero de 2019

THE WIFE (LA BUENA ESPOSA)




Una de las características esenciales de las mujeres es que ante cualquier adversidad, circunstancias, situación, buena o mala, siempre pondrán la mejor expresión posible para hacerle notar al resto del mundo que todo está bien, algo curioso en las mujeres es que siempre van a buscar tener su mundo en orden y armonía, para que eso suceda echarán por delante a todos sus seres queridos, apoyándolos, solucionándoles la vida, sacrificándose en casi todos los sentidos, esto pudiera sonar a cliché, pasado de moda, la típica figura femenina de los años 50’s, 60’s del siglo XX, pero si se detienen un momento a observar a las mujeres que tienen alrededor, o si tú que lees esto eres mujer, mira hacia adentro de ti, además de ser estudiante, revolucionaria, ejecutiva, trabajadora, emprendedora, deportista, artista, obrera, empleada, sea a lo que te dediques o a lo que te dediques, verás que siempre pondrás por delante en automático a quien sea que ames, sino tienes hijos, pues a los padres, si no tienes a nadie, a un amigo, a un familiar, a tu mascota, a quien sea.



Joan Castleman (Glenn Close, Atracción Fatal) es ese estereotipo de la mujer, “cabecita de algodón”, abnegada, amorosa, cariñosa, “preocupona” por sus hijos, nieto, marido, que todos estés bien, que se lleven bien entre sí, siempre buscando mantenerse siempre atrás de todos ellos, aunque sea ella el sostén, la fuerza y el coraje de la familia, como diría mi mamá “yo no sé qué vas hacer cuando te falte”, sin Joan no serían nadie, pero como toda mujer de esta clase, se le nota que lo hace por gusto, por amor a todos ellos.



Aunque La Buena Esposa, dirigida por Björn Runge, tiene una trama extremadamente sencilla, lo magistral de la cinta, por lo cual vale la denominación de imperdible, es su actriz protagónica, donde Glenn muestra una vez más lo “catedral” que es en el ambiente artístico. Por ella no es una película plana, por ella no es aburrida, por ella te mantienes al filo de la butaca, por ella se vuelve la historia un huracán de emociones.



Es la historia de una mujer dulce, buena, apoyo de Joe, su esposo a quien le acaban de avisar que le otorgarán el premio Nobel de Literatura y la cinta trata de todo lo que vive una persona que recibirá ese premio desde el momento en que le hablan por teléfono hasta el día de la ceremonia, pero desde el punto de vista de la esposa. Todo empieza de una manera dulce y tierna, pero conforme Joan va viendo la actitud de su esposo y va recordando cuando ellos era jóvenes va ella asimilando el verdadero papel que ha tenido toda su vida a lado de su esposo: el de un cero a la izquierda, la injusticia social eterna. Joan se ha dado cuenta que ha tenido todos los papeles menos el de ella misma, el de mujer y ser valorada por ella misma y no por ser la esposa de, la madre de.



Vemos a una Glenn Close como hace mucho no veíamos, poderosa, ruidosa, pero sutil y elegante, aquí no verán gritos sobre dramáticos, tampoco lágrimas baratas que chantajeen al público, sino un correr de muchas emociones, transformación de circunstancias casi imperceptible que poco a poco serán insostenible, verán un nivel de actuación que en realidad hace mucho no vemos en nadie un nivel de actuación de este calibre.



Hay películas que valen la pena solo por una persona, en este caso por Glenn, si hubiera sido otra actriz créanme que esta cinta hubiera pasado desapercibida. Porque lo que hace Close aquí es un grito desesperado para que volteemos a ver a nuestras mujeres y darles el valor que tienen y se merecen: personas, mujeres, punto.

Mira el traíler:


LA BUENA ESPOSA
(THE WIFE)
Dirige: Björn Runge
Guión: Jane Anderson, basado en el libro de Meg Wolitzer
Protagonista: Glenn Close, Jonathan Pryce, Christian Slater
Produce: Silver Reel, Meta Film, Anonymous Content
Reino Unido, Suecia, Estados Unidos, 2018
En inglés, sueco
99 min

martes, 19 de febrero de 2019

THE BALLAD OF BUSTER SCRUGGS




El ambiente “vaqueril”, para que me entiendan, la cultura del viejo oeste estadounidense es muy del pueblo del vecino del norte, está muy arraigado en la idiosincrasia de allá, por eso es que productos mediáticos tienen mucho éxito allá y no aquí, en México o el resto de Latinoamérica, a menos que sean de tramas muy ligeras con situaciones universales, por ejemplo, series como Bonanza, La Familia Ingalls, películas como El Bueno, El Mano y El Feo, Los Imperdonables, pero en general, en nuestro país todo lo que tenga con el viejo oeste pase desapercibido, no así el estereotipo del vaquero que de ahí emanó: espuelas, chaparreras, sombreo, pistolas, caballo y hombres con apariencia ruda, muy varoniles, que siempre hacen valer su palabra por sobre todo, algo así como los charros para nosotros.



En Netflix pueden ver la cinta pueden ver la película La Balada de Buster Scruggs de los hermanos Cohen, una película que vuelve a recordar fielmente todo este ambiente de los vaqueros, duelos, alguaciles, cantinas, escenarios áridos, soledad, apaches, miedo a los territorios no explorados. Esta película ha llamado la atención porque logró una nominación al Oscar 2019, siendo original de esta plataforma de streaming, entonces son dos de sus cintas que destacaron en el 2018: Roma y esta que nos atañe ahora.



Esta película de los Cohen es por demás hermosa, entrañable y de ensoñación. Trata de una serie de cuentos cortos sobre la vida del viejo oeste, donde podemos atestiguar la gran diversidad que existe en este ambiente, no solamente los famosos vaqueros, por tanto, no, solamente son las mismas historias de duelos, sheriffs y forajidos, sino que hay más allá de todo ese mundo, sin embargo, todos los cuentos tienen un común denominador: la desolación del alma y del país consecuencia de la violencia en el que desarrollan las historias.



Por ejemplo, les comento dos de los seis cuentos. El primero es el que se llama igual que la película, escuchamos cantar una balada en voz en off a una voz masculina, varonil, aterciopelada, muy afinada, encantadora, cautivadora, es Buster Scruggs, hasta que lo vemos a cuadro nos damos cuenta que es un hombre suave, muy carismático, angelado, de quien te dan muchas ganas de ser su amigo, hasta que se topa con una cantina, nos percatamos que Scruggs no es quien aparenta ser, te causa conflicto ver que es un forajido de los más buscados y peligrosos de la región, tal vez hasta del país. Otro de los cuentos trata sobre un par de hermanos que emprenden caminata junto con una caravana de peregrinos rumbo a otro estado para probar suerte, él espera emprender una sociedad comercial y ofrecer a su hermana en matrimonio con su futuro compañero de negocios, sin embargo no contaron con que el viaja les acarrearía tanto sufrimiento, dolor, cansancio, hartazgo y confusión sobre todo para ella llegará un momento en el que se sentirá sola, abandonada, confundida sin saber qué decisiones tomar para salvarse a sí misma.



Todas las historias son sumamente interesantes, y lo que las hace aún más atractiva es porque tienen “vueltas de tuerca” los famosos finales inesperados. Ahora bien, algo que caracteriza a las películas de los Cohen (Fargo, Sin Lugar Para Los Débiles, entre otros), es que tienen un ritmo que pocos están acostumbrados, y La Balada de Buster Scruggs no es la excepción, su narrativa es pausada, lenta, no tienen prisa por entablar el planteamiento, pareciera que no pasa nada, pero sí está pasando mucho: presentando personajes bien definidos, que están sembrando para cosechar al final de su historia, finalmente todos los personajes son entrañables a pesar de que tengan todos los defectos del mundo, es decir, sean “buenos” o “malos” definitivamente te interesan los destinos de todos.



Es ampliamente recomendable, créanme que, aunque no están familiarizados con este género, se van a identificar con algún personaje, les va a divertir toda la película, a lo mejor les agradará más un cuento que otro, pero al fin será una película que la traerán en la mente durante muchos días.




Mira el tráiler:




LA BALADA DE BUSTER SCRUGGS
(THE BALLAD OF BUSTER SCRUGGS)
DIR. ETHAN COHEN, JOEL COHEN
ESCRIBE: JOEL COHEN, ETHAN COHEN,
PROTAGONISTAS: JAMES FRANCO, LIAM NEESON, TIM BLAKE NELSON
PRODUCE: ANNAPURNA PICTURES, MIKE ZOSS PRODUTIONS
ESTADOS UNIDOS, 2018
En inglés, 133 min

lunes, 18 de febrero de 2019

BATTLE ANGEL




Lo que pudo ser una película tal vez innecesariamente violenta, Battle Angel tiene la dosis perfecta para ser una cinta de entretenimiento, una versión bien adaptada del manga, bien sabemos que, dentro de la cultura japonesa de los dibujos, animados o impresos, en las historias de aventuras y acción son hasta sangrientas, para darle un realismo tal que sirva para estrujar el espíritu del espectador, normalizado en aquel país.



Para el occidente la normalidad de la violencia recae en conceptos dañinos, es decir, no es para defender, proteger una comunidad, la familia, un ser amado, o en definiciones individuales, el honor y la honra, como en la cultura nipona, sino más bien, la violencia es para destrozar todo esto, hacerle el mal a los demás para un bien propio, en el sentido más egocentrista que se pueda.



Robert Rodríguez, director también de Mini Espías (2001 – 2003), Sin City (2005), entre otras muchas que tienen que ver con persecuciones, nos trae ahora la adaptación del manga que versa sobre una cyborg, humanoide llamada Alita (Rosa Salazar), una niña robot que al ser reconstruida por el doctor Dyson (Chrotoph Waltz), éste apoya en ella el recuerdo de su hija muerta, pero la niña no recuerda quién es, o de dónde proviene antes de ser destruida. A la par, nos encontramos en el siglo XXVI, en un planeta postapocalíptico, donde en un momento dado de la humanidad existieron ciudades flotantes además de las terrenales, donde arriba está, supuestamente, la libertad, la paz o estabilidad, es decir, son ciudades aspiracionales, donde los de abajo jamás podrán ascender, salvo en situaciones específicas. Alita sospecha que de ahí proviene, mientras que va recordando y descubriendo que tiene habilidades de una guerrera poderosa y peligrosa, de los que ya no existen, es el arma más letal que existe.



Producido por James Cameron, el mismo creador de Avatar (2009), ayudó que la novedad de esta cinta es la misma Alita, que con la misma técnica de su película de los seres azules, dotó a Rosa Salazar de un traje que capta movimientos y rediseñar su fisonomía vía computadora para que el resultado en pantalla sea el de una niña que no parezca del todo humana, respetando los grandes ojos y expresivos como caricatura japonesa, un personaje que te pueda causar confusión al verla “se ve como humana pero tampoco se ve como humana”.



Es una cinta donde el 80% o más, son efectos visuales, pantallas verdes, trajes de captación de movimiento, todo está prácticamente creado por computadora, podría molestar si pensamos que se está dejando detrás la manera artesanal o humana de hacer cine, sin embargo no demerita en el resultado, ya que Rodríguez logra el equilibrio perfecto de hacerla una película familiar donde adolescentes son los que llevan todo el hilo, donde sus padres los protegen, donde hay un villano a quien derrotar a través de difíciles decisiones, combatiendo, haciendo daño pero sin caer en lo burdo, ni en lo absurdo, ni en la violencia gratuita.



Alita vale mucho la pena, trabajan también en la expectación que dejan con ganas para una segunda parte.

Mira el tráiler:


BATTLE ANGEL: LA ÚLTIMA GUERRERA
(Battle Angel)
Dirige: Robert Rodríguez
Guión: James Cameron, Laeta Kalogridis y Robert Rodríguez
Basado en la novela gráfica “Gunnm” de Yukito Kishiro
Produce: 20th Century Fox, Lightstorm Entertainment, Troublemaker Studios See
Estados Unidos, 2019
En inglés y español
122 min

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