lunes, 25 de septiembre de 2017

ESO ( IT )



Debo iniciar esta reseña con una aclaración: "Eso" la película, dirigida por Andy Muschietti del 2017, no es una cinta de terror aunque así lo hayan publicitado o la hayan catalogado, simplemente no es de terror.
Les explico.

Esta es una película de aventuras pre adolescentes sin recaer en lo superfluo, en la fantasía idílica de princesas o caramelos, más bien "Eso" es una disertación sobre temas que les preocupa y obsesiona a los niños que están dejando su inocencia, es ese drama que les implica confrontar pero que no se atreven a experimentar. Por tanto esta cinta tiene su cierto grado de profundidad, sin ser moralina.



Verán, nuestro protagonista es un grupo de niños entre los 12 y 13 años de edad, son seis niños que cada uno tiene dentro de sí, miedos, frustraciones, preocupaciones que si no son atendidas pueden convertirse en paranoias, obsesiones o alguna consecuencia psicológica patológica.

1) El niño que vive con la culpa de la muerte de su hermano menor.
2) El niño que vive bajo la presión de cubrir las expectativas de su religión a través de su padre.
3) El niño que vive temeroso por adquirir cualquier tipo de enfermedad.
4) El niño que le tiene al pueblo en general en el que vive.
5) La niña que no quiere dejar de serlo por temerle a algo inminente referente a su padre.
6) El niño que le dejó marcado profundamente la muerte de su familia y la forma en cómo murieron.
7) El niño que no le teme a nada, excepto a los payasos.



Si se fijan, la película trata sobre los miedos comunes que todo ser humano puede atravesar, que en la cotidianidad podríamos ver como algo insulso, insignificante, pero si nos plantamos en los zapatos de cada niño del mundo y lo vemos desde sus ojos, estos problemas son de una magnificencia tremenda que nace del dolor y el terror a algo que si los adultos que se supone estamos para protegerlos suelen agravarse.



Conforme va avanzando la historia vamos siendo testigos de la unión firme de estos niños, el drama que atraviesan, por eso digo que es una cinta de aventuras, lo que pasa es que está aderezado con su dósis de terror lo que hace que se torne divertida pero emocionante. Todos estos miedos se materializan en forma de un payaso que aprovechándose de la imagen bonachona y afable, se convierte en un ser terrorífico, asesino.

"Eso" tiene momentos en los que juega con los elementos clichés como los silencios, las escenas oscuras, la sangre, la música de suspenso, el factor sorpresa, los efectos y efectos de sonidos, todo en su conjunto contribuye a que jueguen con nuestras mentes para sugestionarnos y nuestro corazón se acelere a mil por hora, por el miedo a que algo terrible va a suceder pero... NO, o al menos no en la magnitud que debería ser. Momentos como este suceden 7 o 9 veces las 2 horas y fracción que dura la película, si lo ven proporcionalmente, entonces no es una película de terror en realidad.



Por todo lo anterior es comprensible que muchos espectadores mencionen que no es buena o tan buena porque esperaban a que cada 5 minutos se les asustara, o que Pennywise, el payaso en sí tuviera una imagen diabólica y pues... NO.

En sí, "Eso" se hace divertida al ver a los niños confrontar a sus propios demonios, problemas o quieran llamarle, el miedo a crecer, el miedo a hacer valer su palabra, el miedo a enfrentarse a los adultos o a decir "ya basta", miedo a dar el paso a la madurez.


Puedes ver el tráiler aquí:




ESO
(It)
Dirige: Andy Muschietti
Escribe: Chase Palmer, Cary Fukunaga, Gary Dauberman, basada en la novela de Stephen King
Actores: Bill Skarsgard, Jaeden Lieberher, Sophia Lillis
Produce: New Line Cinema, KatzSmith Productions, Lin Pictures
Estados Unidos - Canadá
Inglés
135 minutos

viernes, 11 de agosto de 2017

DUNKERQUE



¿Qué le pasa a Christopher Nolan? ¿Qué clase de ser humano, artista, persona es Nolan? Este hombre realiza cada vez más películas (como yo le llamo), de alto entretenimiento, puras cintas profundas, pero definitivamente comerciales, con diálogos poderosos, pero sin caer en la pretensión de la soberbia; fotografía que plasman cada sentimiento emanado del guion y de sus personajes.



Nolan combina con maestría perfecta todos los elementos de una película comercial con los elementos de una película de arte (o lo que la mayoría consideramos que es arte). Es decir: con un altísimo presupuesto de millones de dólares, homogeniza aspectos como actores populares o famosos pero talentosos, efectos especiales y visuales muy bien embonados y ejecutados, espectaculares, con un sonido envolvente que contagia el ánimo de la historia, que por cierto debe ser fácil de digerir, pero entretenido y ágil; esto mezclado con emplazamiento y posiciones de la cámara como pocos lo hacen, diálogos que invitan a la reflexión en el público, texturas en la fotografía, emociones escondidas entre líneas del guion, situaciones o circunstancias difícil de digerir, finales que no lo son, por que la vida es así, una secuencia de experiencias interminables, que una es consecuencia de la otra.

Christopher Nolan se ha sabido sacar brillo en cada cinta, una y otra vez para evitar empañarse, hasta entregar películas como la trilogía de Batman con Christian Bale, El Origen, Interestelar, y ahora Dunkerque.



Siempre les insistiré, no olviden que una película es, primero, una historia contada en imágenes, segundo, esta historia debe ser honesta, concreta, coherente y ágil. En Dunkerque no es necesario que todo el tiempo se esté hablando, con los pocos parlamentos que existen podemos permearnos de todas las emociones negativas que puede acarrear situaciones al extremo como la angustia, pánico, preocupación, tristeza, derrota, depresión, zozobra.



La magia cinematográfica de Nolan inicia desde el segundo cero de la película, cuando vemos a un puñado de soldados ingleses correr por su vida en el pueblo de Dunkerque, Francia para escapar de las balas que los alemanes les están propinando. Desde ese momento y hasta el último de la película, el director nos tiene, al público, agarrado de los testículos, no nos deja en paz, no nos deja respirar, nos hace sudar, nos estresa, nos vuelve locos, nos desespera, imploramos para que suceda algo bueno ¡ya!
Y a través de las imágenes, que más bien parecen postales del terror, se va entendiendo que hay miles y miles, 400 mil soldados para ser exactos, entre ingleses y franceses, varados en la playa de Dunkerque, rodeados por los alemanes durante la segunda guerra mundial, quienes los están atacando con cierta frecuencia, la misión: exterminarlos. En este contexto se desprenden tres historias para nada aisladas, pero sí tres perspectivas de esta vivencia, la del soldado que busca a toda costa huir de la playa; la del piloto aéreo que busca a toda costa defender a los suyos; y la de los pescadores que con su sentido patriótico y de solidaridad busca a toda costa ayudar a sus compatriotas. Y todos interpretados por actores de todo tipo y categoría, todos están excelentes, inclusive los extras proyectan con la mirada el miedo en el que se encuentran inmersos, es más, para que Harry Styles (ex integrante de la boy band One Direction), esté irreconocible, habla de otra parte del gran trabajo del director.



A través de estos ojos, se puede escudriñar el material del que estamos hechos los seres humanos, ímpetu, fortaleza, firmeza o dureza; cobardía, hipocresía o egoísmo; esperanza, añoranza o valor. Ese tic tac de algún reloj no deja de sonar, manteniendo en nosotros la presión de que algo tenemos qué hacer o se nos acaba el tiempo, ese sonido de los motores de los aviones enemigos que no divisamos, pero nos genera pavor, esa música que cuida que el caos persista en nuestros cerebros. Tantos barcos destruidos, tantas explosiones a unos cuantos metros, el olor a muerte sale de debajo de las butacas y eso que no es 4DX; esas secuencias de acción y guerra tan bien editadas que cuentan a la perfección.



Es de admirarse el gran cúmulo y fuente inagotable de imaginación inteligente, veraz, mordaz, que posee Nolan para plasmar su sello en sus cintas, no neguemos que de repente puede tener uno que otro errorcillo, o pata coja en el guion, que son prácticamente imperceptible. Pero, aun así, ¿qué le pasa a Nolan? ¿Qué clase de humano es este director de cine?

Mirar el tráiler en:



DUNKERQUE
(Dunkirk)
Director: Christopher Nolan
Guion: Christopher Nolan
Protagonistas: Fionn Whitehead, Tom Hardy, Harry Styles.
Produce: Syncopy, Warner Bross, Dombey Street Productions
Distribuye: Warner Bross.
Gran Bretaña / Países Bajos/ Francia/ Estados Unidos, 2017
Inglés / Francés/ Alemán, 106 min


miércoles, 26 de julio de 2017

SPIDER-MAN REGRESO A CASA



En la última década, sobre todo los últimos cinco años se ha desatado una especia de euforia por comprender a la generación de jóvenes que nacieron en los años 90 y principios del siglo XXI que definitivamente estamos presenciando un fenómeno social: los millenials.
¿Quiénes son estos muchachos? ¿O qué los caracteriza? ¿Qué tienen en común todos ellos? ¿Qué están influyendo en todos ellos para que adopten la personalidad que tienen? No quiero centrarme en la descripción de la juventud de hoy en día porque han surgido diversas teorías, tratados e hipótesis al respecto, incluso aún se sigue analizando. El punto de mi comentario es centrarme en el motivo del por qué la mayoría de las personas que somos arriba de los 30 o 25 años nos está obsesionando dar una explicación lógica a la conducta y el raciocinio de estos muchachos.



Si no mal recuerdo, ni nuestros padres ni nuestros abuelos se involucraron casi patológicamente con el tema de comprensión de las generaciones subsecuentes, todo lo arreglaban con decir “en mi juventud… yo esto… yo lo otro” y ya, no pasaba de eso. En cambio, hoy en día le damos vueltas y vueltas, nos está afectando de sobre manera el comportamiento de los millenials, tanto que no dejan de salir a la luz memes, bromas, entrevistas, programas dedicados a ellos, literatura, programas de televisión y películas.



Por ejemplo, resulta que Spider-Man Regreso a Casa, dirigida por Jon Watts (incipiente director cinematográfico), sorprendentemente resultó ser una joya del género por la manera en que se renovó al personaje adaptándolo a los tiempos en los que estamos viviendo. Por ejemplo, si trasladamos al Peter Parker de Tobey McGuire a la actualidad ciertamente no causaría el mismo impacto entre los niños de 12 a 18 años porque no se sentirían identificados, ni en su personalidad romántica, soñadora y hasta cursi de ese Peter, en cambio vemos al de Tom Holland, claro que sí retrata a los chamacos de hoy: sumergidos en la tecnología, en los gadgets, dispersos, abiertos naturalmente a la convivencia interracial, con un sentido de la irresponsabilidad que rayan en las faltas al respeto de los adultos, y las reglas, son individualistas y egocéntricos, como si estuvieran ensimismados.

Por otro lado, nos agregan a Tony Stark (Robert Downey Jr.) quien está representando a toda esa generación que trata de controlar a los millenials y se nos vuelve un tema complejo, por más que buscamos y ofrecemos alternativas de conducta.



Pero si se fijan, pese a lo artificiales que pueden ser los muchachos de hoy en día, como en la película, entre líneas, en el fondo, muy en el fondo, hay un asomo de humanidad, compasión, y amor por el prójimo, hay temores y odios, rencores y perdón, como todo ser humano.

Por ello, la película se vuelve una joya, por estar bien contada, adaptada, muy divertida, cero infantil (los niños pequeños alcanzan a aburrirse).
Esta cinta es para todos, porque lejos de separarnos por generaciones, o por geeks, o fans, nos converge. Spider-Man Regreso a Casa es la vida real lleno de aventura y fantasía.



Tráiler:



SPIDER-MAN REGRESO A CASA
(SPIDER-MAN HOME COMMING)
Dirige: Jon Watts
Escribe: Jonathan Goldstein, John Francis Daley
Protagonizan: Tom Holland, Michael Keaton, Robert Downey Jr.
Produce: Columbia Pictures, Marvel Studios, Pascal Pictures
Distribuye: Sony Entertainment Pictures
Estados Unidos, 2017

Inglés, 133 min. 

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