jueves, 6 de noviembre de 2014

MAGIA A LA LUZ DE LA LUNA



1928. Europa. La música de big band, el charleston y los sombreros es la moda. En espectáculos, el teatro es lo mejor en pasatiempos, en ese entonces imperaba mucho los actos de magia, el ilusionismo. En Alemania, se encontraba de gira el fomoso ilusionista WEI LING SO, un personaje de raza oriental, de china para ser exactos, pero es sólo un personaje porque quien lo interpreta es Stanley (COLIN FIRTH), actor inglés, perteneciente a la aristocracia, ortodoxo, cuadrado, rígido.

Un buen día, un amigo, también ilusionista lo busca para pedirle que lo ayude a desenmascarar a una mujer que asegura ser vidente, pitonisa, comprometida en matrimonio con el hijo menor de una familia de la opulencia francesa, sin embargo, la familia no cree en sus supuestos dones y sólo se quiere aprovechar del muchacho embelesado por su frescura y dulzura.



Sophie (EMMA STONE) es una muchacha encantadora, deliciosa, quien a la primera de cambio le pudo leer la mente a su contrincante cuya escepticismo no se movió ni un grado.

A partir de aquí, el choque entre dos espíritus, la confrontación de dos perspectivas de la vida y del mundo tan opuestas, resultan interesantes; por un lado el realista, el de la lógica, el que opina que todo tiene una explicación bajo un método científico, por el otro, la que se deja llevar por sus emociones, sensaciones y presentimientos, la que ve más allá de lo tangible, lo metafísico.



Woody Allen, como siempre, impecable en su producción, en la elección de vestuarios y la manera de fotografiar. Sin embargo, no genera el impacto esperado a través de sus personajes, no alcanzan la fuerza para lograr una historia entrañable o dulce como promete el guión y el argumento. Más bien, Magia a la Luz de la Luna sólo alcanza el calificativo de ser una cinta "linda", nada más, porque no logra compenetrar al espectador a ningún lado, perdiéndose entre la maleza de lo impecable pero aletargado.



MAGIA A LA LUZ DE LA LUNA
(MAGIC IN THE MONLIGHT)
DIRIGE Y ESCRIBE: WOODY ALLEN
CON: COLIN FIRTH Y EMMA STONE
PRODUCE: DIPPERMOUTH, GRAVIER PRODUCTIONS
EUA, 2014
97 MIN.

jueves, 30 de octubre de 2014

EL JUEZ


La pregunta es ¿por qué al género masculino nos cuesta tanto decir las cosas directamente? Otra duda ¿por qué se nos dificulta expresar nuestros sentimientos? Más aún ¿por qué no nos atrevemos a decir nuestras emociones o sentimientos a otro hombre?

¡Cuidado! Cuando digo que un hombre se exprese con otro hombre me refiero de un padre a su hijo, de un hermano a otro, de un varón a su primo, a su sobrino, a su mejor amigo. Y al hablar de sentimientos no necesariamente es expresar el amor, más bien va mucho más allá, hablar de la gratitud, la admiración, la empatía, el acuerdo o desacuerdo, del enfado, de las diferencias, todo. Los hombres preferimos callar, guardarnos todo, lo bueno y lo malo.



Así es como surgen los conflictos familiares, nos alejamos de nuestros padres, tal vez, en algunas ocasiones hasta los dejamos de frecuentar en lugar de afrontar nuestra propia personalidad y la de nuestro progenitor, aceptar tal cual es y dejarlo ser; así es como lo educaron, eso conoce, eso le parece lo correcto aunque no lo sea, pero para eso son las palabras, para comunicarnos, para llegar a acuerdos; por tanto, si tu padre fue exageradamente rígido contigo, no es que quiera desearte el mal, o ponerte todas las trabas del mundo para que odies al mundo o te frustres, al contrario, es porque desde su perspectiva de la vida, eso le parece lo correcto.




Desgraciadamente, cuando lo entendemos y lo queremos compensar, es demasiado tarde. Tu padre es viejo, ya no escucha, ya no ve, ya no asimila, tiene alguna enfermedad que le impide estar bien de sus facultades mentales, o simplemente ya no está entre nosotros. Precisamente cuando te das la oportunidad de decirle a tu padre "te quiero" "te amo" "gracias por todo (mucho o poco) lo bueno de mi infancia", ya no está, ni física ni espiritual, ni mentalmente, tu padre se fue con esa frustración de decirle a su hijo "te amo".


Es verdad, te comprendo, creo que todo hijo atravesamos por el mismo trance con su padre, ya sea por algún mal entendido, ya sea porque las personalidades son tan similares que chocan que los días de paz entre ambos se han acabado. Pero alguien tiene que ceder, sentarse y reflexionar, recordar los momentos extraordinarios con tu padre, estos pesan mucho más que cualquier desavenencia. Hombre: acércate a tu padre, a tu padrino, a tu primo, a tu sobrino, a tu mejor amigo y dile que lo quieres, que lo respetas, que lo aprecias, y si te cuesta trabajo hacerlo, entonces regálale un abrazo bien apretado, mínimo cada vez que se saludan o se despiden, con esto le están también diciendo tus sentimientos hacia él.




Sé que en nuestra cultura el que un hombre se exprese así hacia otro hombre, aunque sea su propia sangre, su familia, es mal visto, son "joterías" o "mariconadas", la imagen del género masculino es de fortaleza en inquebrantable en todos los aspectos, y el decir los sentimientos se traduce como debilidad, como cobardía, como puntos de quiebre para atacar nuestro espíritu de guerrero, eso de las emociones y de expresar el alma es sólo para las mujeres quienes se suponen son el sexo débil. ¡Bah! Pensamientos retrógadas.

¿Pero saben? "jotería" y "mariconería" nada tiene que ver con la preferencia sexual, ni con que un hombre desee mimetizarse con una mujer; esos dos términos hoy en día, siglo XXI, es sinónimo de cobardía, de miedo, de temor, de mediocridad, de no atreverse a hacer las cosas, de desidia. Entonces no es más joto o maricón el no aceptar sus sentimientos por su padre, y peor de joto es aquél que no se los demuestra ¿por qué? Porque es un cobarde, le da miedo verlo a los ojos y abrazarlo.





¡Aguas! Porque las guerras, los pleitos entre automovilistas, las peleas en el metro o en el trasporte público, habla de cuán frustrados estamos, porque nos guardamos tantas cosas alegres y dolorosas que hasta el más mínimo roce, tráfico, o mirada intrascendente nos provoca ira irracional. Es por eso, porque como hombres no sabemos sacar todos los sentimientos negativos o positivos, ni cuándo, ni dónde, ni con quién.
Y cuando por fin decidimos estar con ese hombre valioso, tu padre o quien sea, puede ser demasiado tarde. Y el descanso de nuestro espíritu puede verde alterado por este hecho.


ROBERT DOWNEY JR. como Hank Palmen, interpreta a ese hijo que por razones de incomprensión decidió abandonar, no del todo, a su familia, a sus padres, a sus hermanos y amigos, puesto que su personalidad ya no tenía cabida en ese hogar, se convierte en un excelente abogado defensor, misma profesión que su padre. Pero son las mismas leyes las cuales trabajarán para acercar de manera dramática este hijo con su padre y a este padre con su hijo, ya que posterior a la muerte de la madre, el juez Joseph Palmer, personificado por ROBERT DUVALL se ve involucrado en la muerte ¿o asesinato? de un ex convicto.




Si aún tiene la bendición de contar en su vida a su padre, no lo dejen, mejor vayan, visítenlo, denle una sonrisa, un abrazo, UN TE QUIERO (o quien les nazca de su mismo sexo, pero háganlo) verán que gratificante es.

EL JUEZ
(THE JUDGE)
Dir. DAVID DOBKIN
GUIÓN: NICK SCHENK Y BILL DUBUQUE
CON: ROBERT DOWNEY JR., ROBERT DUVALL, VERA FARMIGA
PRODUCE: WARNER BROS., BIG KID PICTURES
E.U.A. 2014
141 MIN.

viernes, 24 de octubre de 2014

DICTADURA PERFECTA


Toda expresión crítica hacia el sistema político, social y económico de un país en el cine, es loable y plausible ya que significa que hay un asomo de democracia en dicha sociedad, mejor aún, si esa crítica es por medio de la comedia, de la parodia, de la sátira significa que se puede reír de sí mismo, además de que el mensaje puede permear en la opinión público ya sea para delatar defectos, o reafirmarlos una vez más.

Sin embargo hay cine que a pesar de la experiencia de todos sus participantes, de la valentía por querer poner el dedo en la llaga, no logra concretar o al menos defender lo que menciono en el párrafo anterior, DICTADURA PERFECTA de LUIS ESTRADA es un claro ejemplo de esto, no llega al nivel de LA LEY DE HERODES o EL INFIERNO, del mismo director, hablando de lo que sea: historia, delineamiento de personajes y argumento actuaciones, fotografía, ironías, sarcasmos, y apuntar claramente de todos los defectos que quiere acusar.



Me han dicho en innumerables ocasiones, lo acepto, que soy muy simple, de todo me río, de todo, hasta del chiste o sketch más baboso, o del humor muy negro y ácido, entonces, viendo la DICTADURA PERFECTA, habiendo transcurrido ya 60 minutos de la misma no me había reído de nada ¿por qué? me preguntaba, "será otro nivel de humor que no comprendo", me decía a mí mismo. En el público escuché alguna que otra risa aislada, pero no era esa risa que invita a adentrarse en la película, sino de esas que tiene la obligación para no hacer sentir mal al autor.

Terminó la película, iniciaron los créditos y mi primer cuestionamiento sobre el mismo fue ¿y cuál fue el punto? Es decir, a quién se supone que criticó Luis Estrada.

Analizando, pensando en la película saqué algunas conclusiones:


* No se limita un punto central. La historia da bastantes vueltas entre los acuerdos secretos entre televisoras y políticos; los acuerdos entre televisoras y el ejecutivo federal; la transmisión de una telenovela para enajenar a la gente; la corrupción en los gobiernos estatales y sus alianzas con el crimen organizado; la creación de noticias ficticias; los artificios para conseguir audiencias altas a costa del dolor y la humillación de la gente.

* Por querer abarcar tantos temas no asunta, no aterriza en uno solo y por tanto no alcanza pisar callos.

* Hay escenas larguísimas que no tienen por qué serlas haciendo que la cinta se torne de pronto aburrida y sin sentido, haciendo que la cinta dure casi tres horas, eterna sin razón.

* Independientemente de que todo el talento pertenece a Televisa (hasta los extras son gente que han protagonizado telenovelas en esa productora), prácticamente todos están mal dirigidos, o dirigidos al aventón, o el director no tiene ni idea de cómo son esas personas en realidad, porque sus acotres no son nada creíbles al interpretar a grandes ejecutivos, al periodista estelar, al reportero estrella, al productor más rentable, están acartonados, son general empatía con los verdaderos, no tienen posturas o tonos o caracterizaciones que al menos te hagan olvidar que se tratan de artistas famosos.



* No hay un sólo chiste de humor negro ni ácido, y si te llegas a reír es porque eso lo conocemos todos y piensas "¡Ah sí, eso lo vimos y así debió haber pasado!"

* Por esto también hay otro problema, es redundante, es decir, la historia no devela nada. Es como si hubiera recreado el caso Paulete, el caso de la recreación del arresto de Florence Cassez, o el hecho de que cualquier televisora tiene el poder para la limpiar la imagen de cualquier político.


* Aquí está el verdadero problema: DICTADURA PERFECTA NO CUMPLE LO QUE PROMETE, nos la habían vendido previamente al estreno como la película que criticaría la manera en cómo las televisora (concretamente Televisa) "colocó" al presidente en Los Pinos, y no, no se trata de esto, entre tantos temas que Luis Estrada desea atacar se pierde y no vemos este punto medular.
Claro, el desenlace de la historia es obvia: el gobernador corrupto (DAMIÁN ALCÁZAR), a quien le limpiarían la imagen, llega a la presidencia, pero si lo vemos de manera aislada nada de lo que aconteció en la película netamente contribuye a abrir el camino hacia la silla de presidente de la nación, porque en la vida real (la cual retrata) existen muchísimos elementos que pueden entorpecer este camino y no solamente la gente mesíanica como los políticos "buenos" que "velan" el bien del "pueblo" como lo interpreta Joaquín Cosío.


De hecho, quien pone a los "indeseables" en la presidencia, somos nosotros mismos, los ciudadanos que votamos por cierto candidato ¿pero por qué lo ponemos ahí si de antemano sabemos que son pésimos políticos? la respuesta se supone que la veríamos en la película y no se mostró: gracias al IMPACTO que tienen en nosotros, de las notas, los hechos preparados, y entrevistas manipuladas
por los medios de comunicación más poderosos.





Faltó lo más importante, el manejo de la opinión pública, la manipulación de las masas, el impacto y las consecuencias en la ciudadanía. ¿El chiste de todo es sólo acusar a los poderosos? ¿Toda la culpa de todo lo que sucede es sólo de los poderosos? ¿Acaso nosotros como sociedad no tenemos nada qué ver en estas decisiones? ¿Le dio miedo también señalarnos a nosotros como sociedad porque parte del financiamiento y el talento lo sacó de Televisa a quien se supone critica? ¿Fue pura publicidad eso de que Televisa decidió ya no apoyar la película a sabiendas de que está feita la película? Si es así ¿entonces una vez más estamos siendo víctimas de manipulación para ayudar a recuperar la inversión?

¿O sea... cómo? ¿De qué trato la película?

LA DICTATURA PERFECTA
DIRIGE Y ESCRIBE: LUIS ESTRADA
CON: DAMIÁN ALCAZAR, ALFONSO HERRERA, SILVIA NAVARRO
PRODUCE: BANDIDOS FILMS, ESTUDIOS CHURUBISCO AZTECA, IMCINE
MÉXICO, 2014
143 MIN.

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