domingo, 1 de septiembre de 2013

EL CONJURO


Lo confieso: SOY UN COYÓN en este tipo de cine de TERROR. La verdad es que sí le" sacateo", prefiero darles la vuelta. Pero cuando una cinta de este tipo trae consigo tan buenos comentarios y buena reputación por lo que sea, actuaciones, efectos, el director, etcétera, pues me tomo unos tragos, me armo de valor y voy dispuesto a morirme de pánico.

Aunque sea un miedoso para estas cosas, aún así AMO las películas donde se dedican a manipular la mente del espectador, a jugar con los sentimientos del público, a tal grado que se atreva a estrujar el alma y el corazón de la gente. En sí amo las cintas donde impera el misterio, provocando temor por lo desconocido, por lo que se sabe que hay algo ahí, pero que no se alcanza a distinguir. El factor sorpresa es muy importante para las historias de MIEDO, pero pocos saben emplearlo, y en EL CONJURO, el director JAMES WAN (mismo de EL JUEGO MACABRO), sabe el momento exacto y la manera de colocarlo. Bravo por esto.


Tanta fue la sorpresa que empleó WAN, que sorpresa fue la mía cuando me estaba dando cuenta que no me apaniqué como me habían contado y prometido. No brinqué, no grité, y SÍ PUDE DORMIR, como pocos pudieron hacerlo después de ver la película. Lo que sí me sucedió fue si logró tensarme, ponerme tan nervioso y sudar un poco. Pero el colmo fue que la escena en donde el ente maligno le jala la pierna a una des las niñas mientras dormía me impresionó. ¿Por qué? Pues debido a que algo parecido me sucedió hace unos meses.

Era poco más de media noche. Estaba en la sala viendo televisión, pero el sueño empezó a invadirme. Así que decidí irme a la cama. Apagué el aparato, apagué la luz, el único rayo que prevaleció fue el de el alumbrado público. Dí un par de paso rumbo a la recámara cuando escuché ruidos peculiares fuera, regresé a la ventana de la calle, me asomé, pero la calle estaba solitaria y placentera. Entonces fui hacia la recámara, me puse mi pijama, apagué la luz, entonces el primer sobre salto, divisé una sombra, una silueta estaba al pie de la cama, de pie, rápido volví a prender la luz. No había nada extraña o fuera de lugar. Apagué la luz y me acosté. Cuando ya estaba pasando al mundo de los sueños, una mano tomó mi tobillo, me lo presionó y me agitó le pie. Al instante abrí los ojos, grité y encendí la luz. Mi corazón estaba latiendo a mil por hora, no podía pasar saliva por que mis testículos los tenia en la garganta. El miedo me aprisionó.



La historia es sencilla, llena de clichés del cine de terror, basados en otras cintas clásicas como El Exorcista, pero a su favor de EL CONJURO, es que el director sabe colocar atinadamente cada estereotipo para hacerlo parecer original y crear un ambiente de misterio, lúgubre, de miedo.

Por cuestiones de la vida, la familia PERRON, se muda a una casa vieja, barata, apartada de todo. Poco a poco van experimentado ciertas situaciones paranormales que se acrecentan tanto que la madre Perron, (LILI TAYLOR) va en busca por los investigadores de lo paranormal, los esposos WARREN (Patrick Wilson y Vera Farmiga), como tales se dedican a recabar pruebas tangibles para mostarlas a la iglesia y así accedan a realizar un exorcismo a la casa.


Cabe destacar que las actuaciones de todos son muy creíbles. Esto es importante porque a través de ellos proyectarán y contagiarán al público la angustia, el miedo, la preocupación, el terror, la fuerza, la devastación. Pero pongan especial atención a VERA FARMIGA como la médium Lorraine Warren y a LILI TAYLOR, la adorable y dedicada madre y ama de casa que por sobre todo protegerá a sus cinco hijas y esposo.

EL CONJURO es una cinta que maneja muy bien el miedo, no es para nada pretenciosa, he ahí su valía, porque es honesta, no pretender ofrecer cosas nuevas, pero sí de calidad y maestría. Más que nada ofrecer un buen rato de sobre saltos y mantenernos a todos al filo de la navaja o del asiento. Lo logra bastante bien.


EL CONJURO
(THE CONJURING)
DIR. JAMES WAN
ESCRIBE: CHAD HAYES Y CAREY HAYES
CON: LILI TAYLOR, VERA FARMIGA, PATRICK WILSON, RON LIVINGSTON
PRODUCE: NEW LINE CINEMA, SAFRAN COMPANY
EUA, 2013
112 MIN.

FECHA DE CADUCIDAD



En el malamente llamado "cine mexicano" de pronto la ataca una ola de proyectos avocados a temáticas de crítica directa al gobierno corrupto y a la impunidad que impera en el país. En otras ocasiones llega a la cartelera intentos de cine de divertimento puro que no pasan de ser píldoras somníferas. Los proyectos cinematográficos que considero que valen mucho la pena son aquéllos que cuentan historias comunes ubicados en ciertos contextos espaciales y temporales propios de sus comunidades que finalmente provocan ciertas circunstancias para que los personajes actúen de tal o cual manera. Este cine es interesante por todos los matices que brotan por sí mismos.

FECHA DE CADUCIDAD es un buen proyecto mas no excelso. La directora Kenya Márquez nos  ofrece una historia austero pero rico profundidades extrañas reflejadas en las miradas de cada uno de los tres protagonistas. Están tan bien ubicados en el México actual que no es una crítica al país sino a sí mismos. Las circunstancias de su propio contexto los llevan a decir y hacer cosas que no estaban en sus manos hacerlas.


La historia se torna muy interesante. Un buen día, Osvaldo (EDUARDO ESPAÑA), un cuarentón, aparentemente un bueno para nada, parásito social, inútil en su casa, mimado y consentido por su madre, Doña Ramona (ANA OFELIA MURGUÍA), sale de su casa para jamás volver. Doña Ramona, con una cruz muy pesada a cuestas por la pesadumbre de no encontrar a su hijo, va a buscarlo a la morgue. No lo encuentra. A lo largo de su andar en busca de Osvaldo se topa con dos personas de quienes sospecha que ellos podrían saber, o tener a su hijo: su nueva, joven y linda vecina Mariana (MARISOL CENTENO) y el intento de aprendiz de médico forense Genaro (DAMIÁN ALCÁZAR). ¿Quién y dónde podrá estar el "pobre" de Osvaldo? El amor de madre será la gran fuerza que impulsará a Doña Ramona a conocer la verdad sobre el paradero de su hijo.












Todo va bien y pinta para ser una cinta de gran peso. El nivel actoral de los tres es inmejorable. Concretamente, la señora ANA OFELIA MURGUÍA es un monstruo de la escena, es impresionando cómo con un gesto tan simple, un levantmiento de ceja, una mueca, pueda decir tantísimas cosas a la vez. DAMIÁN ALCÁZAR, ha demuestra siempre que él es capaz de interpretar genuinamente cualquier tipo de papel, esta no es la excepción al crear a alguien todo "modocito", inocente, que no es capaz de matar ni a una mosca, pero si está dispuesto a entregar el corazón.

Sin embargo la película se cae totalmente a los cuarenta minutos, sin logar remontar. Esa historia de misterio y de crisis existenciales se vuelve aburrida y tediosa cuando nos la directora nos muestra que la película está dividida en tres sub historias. A mi parecer es propositivo este tipo de trabajos, los que están estructurados de esta manera siempre aportarán cosas muy interesantes desde la óptica de cada personaje, pero se debe tener  mucho cuidado porque de lo contrario podría tenerse un resultado como el de FECHA DE CADUCIDAD.


Lo que pasa es cuando termina la historia de Ramona, todo se torna interesante, sin embargo todo lo demás es redundante, las historias de Mariana y de Genaro no tienen razón de ser, vemos lo mismo pero con otra posición de la cámara. No aportan nada nuevo y bueno. Intentan ser unas historias aisladas, preponderantes pero se quedan a medias porque no hay exploración del personaje, sin mostrar nunca las motivaciones de cada uno.

¿Cuál es el resultado? Un final débil y abstracto. FECHAD E CADUCIDAD es una cinta sí propositiva, original, aportativa, pero no pasará más que un recuerdo de las tantas cintas mexicanas.


FECHA DE CADUCIDAD
DIR. KENYA MÁRQUEZ
ESCRIBE: KENYA MÁRQUEZ Y ALFONSO SUÁREZ
CON: ANA OFELIA MURGUÍA, DAMIÁN ALCÁZAR, MARISOL CENTENO
MÉXICO, 2013
111 MIN.

domingo, 25 de agosto de 2013

NO SÉ SI CORTARME LAS VENAS O DEJÁRMELAS LARGAS


Con el escuela de Pedro Almodóvar a cuestas, MANOLO CARO, director de esta película mexicana adapta para cine su propia obra teatral la cual tuvo si cierta aceptación y éxito en taquilla. Así que decidió llevarse todo a la pantalla grande, incluso al mismo elenco y unos anexados más.


Para aquél que está familiarizado con el estilo "almodovariano" de hacer cine, NO SÉ SI CORTARME LAS VENAS O DEJÁRMELAS LARGAS tiene muchas de esas características. El tipo de diálogos, los sarcasmos y las ironías. Los chistes siempre basados en las circunstancias humanas. Las crisis existenciales devienen de la interacción humana y la falta de disposición por solucionarlos. Pero el punto de la problemática siempre es el sexo, la sexualidad y la batalla de los sexos. MANOLO CARO, como Almodóvar también lleva a cabo esta técnica.



Sinceramente sí reí mucho con esta cinta, con las ocurrencias de LUCAS (LUIS GERARDO MÉNDEZ), la forma desparpajada de ser de JULIA (ZURIA VEGA), la pose de alcurnia y melodramática de NORA (LUDWIKA PALETA), la desesperación de AARÓN (RAÚL MENDÉZ) y la depresión de FÉLIX (LUIS ERNESTO FRANCO).

Todos ellos son vecinos de un mismo condominio. En apariencia todos viven armoniosamente. Dos matrimonio jóvenes están experimentando cambios como parejas, siempre guardando las apariencias. Es así como el matrimonio de LUCAS Y JULIA  viven muy felizmente juntos, al menos porque son cómplices de sus sueños, ya que viven juntos porque él es homosexual y para callar las habladurías se juntó con su mejor amiga JULIA, ella aceptó la propuesta como pretexto para salirse de su casa ya que sus padres no creen en su sueño de ser cantante, es LUCAS él que si cree en ella. AARÓN Y NORA definitivamente ya no se aguantan, si no se han divorciado es por la costumbre de estar juntos. NORA cree que la vida es como una de las tantas telenovelas, él no deja en el olvido un bello recuerdo de su juventud.



Pero la historia de estos cuatro se revuelven de manera vertiginosa cuando llega un nuevo vecino al condominio quien se involucra en la vida de todos. FÉLIX un futbolista profesional con retiro forzoso. Es él quien involuntariamente hace que todos se enfrenten con sus fantasmas emocionales, con ellos mismos.

Esto parece un drama total, he ahí el sentido del título kilométrico de la película. Sin embargo, cual Almodóvar, el humor negro o ácido impera, para reírse de las desgracias ajenas.



Es una buena película. Divertida en muchos momentos. Pero de repente MANOLO CARO se engolosina con su propia adaptación, por querer visible elementos teatrales incluye a actores conocidos de la televisión, personajes que no se justifica su aparición en pantalla, no tienen razón de ser, como ANABEL FERREIRA, LIBIA VRITO, O ERIK ELIAS. Pero ese tono medio policíaca que le quiso dar fue redundante, la existencia de un ministerio público y una secretaria metiche no deben estar, simplemente sirven para que los personajes narren sus historias, pero narran lo que ya estamos viendo, es pura paja redundante. La incursión de  ROSSY DE PALMA como LOLA, la vecina española es interesante, con un personaje rico en matices, pero desperdiciado al mismo tiempo, convirtiéndose en un personaje intrascendente cuando debió explorar más en él, ya que en cierta medida es ella quien también desata el remolino de emociones entre los cinco protagónicos.

En general, es una película divertida, teatralmente entretenida, uno puede reír mucho. Sí vale la pena apoyarla, los cincos personajes son carismáticos. Pero esas "piedritas en el arroz" les hace perder puntos para poderla hacer una cinta entrañable, aunque no desmerece calidad y propuesta.



NO SÉ SI CORTARME LAS VENAS O DEJÁRMELAS LARGAS.
DIR.Y ESCRIBE: MANOLO CARO.
CON: LUDWIKA PALETA, LUIS GERARDO MÉNDEZ, RAÚL MÉNDEZ, ZURIA VEGA, LUIS ERNESTO FRANCO.
PRODUCE: ITACA FILMS
MÉXICO, 2013
99 MIN.

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