viernes, 13 de abril de 2018

UN LUGAR EN SILENCIO




Es muy frecuente saber de gente que tienen ideas, unas buenas, otras no tanto, que se arriesgan poniendo su propio dinero para desarrollarlas, llámese un negocio, o una película como lo es el caso de Un Lugar En Silencio, donde John Krasinski al invertir sus ahorros, toma la decisión de escribir, producir, dirigir y protagonizar su propia película, esto obedece a dos cuestiones inherentes entre sí, la primera se refiere a que al contar con un presupuesto pequeño, por tanto es un proyecto austero, habría que ahorrar los sueldos; en segundo lugar, es que si se trata una historia de su propia autoría, como todo artista, ya tiene una forma clara, exacta de cómo debe ser el resultado final, al asumir todo esos roles en su propia película al menos se apropia de las riendas y si algo sale mal sería bajo su responsabilidad.



¿Qué más da si otra persona con experiencia pueda ejecutar estos papeles dentro de la producción? Creo que nadie debe tocar tu trabajo cuando se trata de un experimento. Así es, Un Lugar En Silencio se planificó como un experimento cuyo resultado es redondo, muy bien ejecutado; como buen experimento tiene su nivel de gran complejidad en todos los niveles: guión, sonido, actuación, edición.



Les platico la sinopsis: la familia Abbott vive en la zozobra habitual, cotidiana, por ser descubiertos de los alienígenas que han invadido a la Tierra,  resulta que éstos son ciegos por tal razón tienen muy desarrollados sus demás habilidades, son súper veloces, ágiles y poseen un oído súper desarrollado, por ello, el más mínimo ruido es motivo del ataque inminente de estos seres terroríficos, por tanto la única forma de comunicarse es a señas y si acaso, tal vez un susurro esporádico, caminan descalzos por seguridad, ya que el calzado produce sonidos al andar, no hay carne más que verduras, para suministrarse deben ir a los pueblos desolados, ya que la humanidad está al borde del extermino debido a los extraterrestres. Es por ello por lo que esta película es silente sin serlo, si acaso, por lo mucho hay diez líneas en toda la película, todo lo demás son señas, miradas, gestos, muecas.



Tiene todos los elementos para mantener el suspenso durante toda la película, desde que inicia hasta que termina, pero también integran los elementos necesarios en los momentos perfectos para provocar el grito, o sobresalto del público, provocar terror, es una película de miedo sin serlo porque en esta ocasión no se enfrentan a fantasmas o a un asesino en serie, sino son seres de otro mundo que provocan que una familia sólida corra el riesgo dramático de la desintegración de sus lazos fraternos.



Son solamente cuatro actores los que interactúan en la hora y media que dura la cinta, y muchas veces cada uno de ellos se encuentras solos, el peso de las escenas recae, muchas veces, en un solo actor, por tanto, el nivel de actuación incluso de los niños Millicent Simmonds y Noah Jupe que par nada desmerecen, ambos son un gran potencial en ciernes. Emily Blunt demuestra extraordinario poder actoral, a tal grado que, a mi consideración, si en este momento fuera fin de año, no me extrañaría una nominación como mejor actriz en todos los certámenes posibles.



Como verán el guión debió ser difícil de escribir para que quedara una historia que, aunque no se habla casi nasa, no perdiera ritmo, entretenimiento, suspenso y terror al mismo tiempo, evitar en todo momento que sea aburrida, evitar lo más posible clichés, pero también establecer personajes entrañables y todos los son. Pero también es compleja la parte técnica, ya que la historia le demanda a la familia Abbott que no hagan ni un solo ruido, la película sí le demanda enaltecer todos los demás: la caída de agua de una cascada, el correr de un río, el viento entre los sembradíos, las pisadas casi imperceptibles sobre la madera de la casa, la música y hasta el silencio mismo.



Un Lugar En Silencio es otro ejemplo que con muy bajo costo se pueden hacer películas poderosas, y por tanto rentables, ya que costó poquito más de 15 millones de dólares, que para los niveles de Hollywood es una cinta pobre, de bajísimo presupuesto y 5 días después de su estreno consiguió alrededor de 89 millones de dólares. El público ha quedado encantado con este experimento cinematográfico.



UN LUGAR EN SILENCIO
(A Quiet Place)
Dirige: John Krasinski
Guión: John Krasinski, Bryan Woods, Scott Becks,
Con: John Krasinski, Emily Blunt
Produce: Platinum Dunes, Sunday Night
En inglés y lenguaje estadounidense de señas
Estados Unidos, 2018
90 minutos

miércoles, 11 de abril de 2018

READY PLAYER ONE





A una semana y media de haberse estrenado la cinta dirigida por Steven Spielberg, Ready Player One, ya se ha hablado, opinado lo suficiente de la misma, por diversas cuestiones apenas me hice la oportunidad de ver esta película, no quiero dejar escapar el momento para externarles mi sentir al respecto.


Durante el transcurrir de la cinta me fui formando la idea de que Ready Player One debe considerarse como contendiente en cualquier certamen donde se premie a los guiones cinematográficos, sí porque se nota lo complejo que debió resultar el adaptar la novela a un trabajo de cine, la combinación de escenas que narran la realidad con lo virtual que suceden al mismo tiempo resulta delirante en pantalla; pero también es de mucho valor porque no solo se adaptó el libro, sino fueron más allá: adaptar la realidad de los niños o adolescentes de los años 70 u ochenta del siglo XX a la realidad de los niños del siglo XXI, que si nos detenemos a reflexionar, la meta de diversión en ambas épocas en la misma, el método es el que cambió drásticamente.



Lo que quiero decir con esto es que, el gran valor de Steven Spielberg junto con los guionistas, Zak Penn y Ernest Cline (éste también autor de la novela), es haber trasladado a la perfección Los Goonies (1985), E.T. (1982), Indiana Jones (1981), Historia Sin Fin (1984), Eso (1990), entre otras muchas, en Ready Player One. Es decir, el punto medular y común entre todas esas historias de los ochenta es que se trataban sobre un grupo de niños o adolescentes donde los padres estaban ausentes provisional o definitivamente, situación que les provocaba crear un mundo que les sirviera de sostén y olvidarse de la soledad en la que se encuentran sumergidos ¿cómo lo hacían?, pues  inmiscuyéndose siempre accidental o casualmente en aprietos que los llevaban a enfrentarse a los villanos, que ”curiosamente” siempre resultaban ser adultos. Todo por auxiliar a un amigo, defender un tesoro, eliminar un monstruo, en fin.



Resulta que Ready Player One se trata exactamente sobre lo mismo: en un mundo donde impera el individualismo, el ensimismamiento, el egocentrismo y la virtualidad, un muchacho, junto con sus amigos se enfrentan tanto en la realidad física como en la realidad virtual a una corporación que se la quiere adueñar, siendo el único medio de escape para la sociedad, el único refugio, el único medio en donde la gente quiere interactuar entre ellos, puesto que en la realidad física ya nadie se habla con nadie por estar atados a una pantalla, que primeramente nació como televisión, luego smartphone, pasando por la tableta, hasta los lentes de realidad virtual, ¿les suena parecido?



He aquí la importancia de esta película que se torna divertidísima, con un gran manejo de diseños gráficos, nos están contando la misma historia, los niños que salvan el día, pero basado en la cotidianidad de la actualidad donde se maneja texteando, donde poco cogemos el teléfono o celular para llamar, donde estos dispositivos dejaron de funcionar primordialmente como medio de comunicación para ser un medio enajenante de interacción social virtual, vemos gente caminar sin mirar al frente, donde toda una biblioteca de encuentra concentrada en una red virtual, al igual que los video juegos, hacer el súper mercado, las operaciones financieras, el encuentro con el amor, y mucho más, es decir, cada vez nos estamos alejando de nuestro prójimo físicamente hablando para  socializar con gente alrededor del mundo pero mediante el movimiento de nuestros dedos sobre un dispositivo. De esto precisamente se trata Ready Player One, que trata de un tema escandalosamente real.



La película, como se han podido dar cuenta, está plagado de símbolos, emblemas y elementos de la cultura pop del siglo XX (Batman, King Kong, Doritos, Atari, Jurasic Park, Thundercats, la música ochentera, El Resplandor, Stephen King, el delorian de Volver al Futuro, Chuky el muñeco diabólico), que la hace nostálgica pero atractiva a la vez. Y, sin embargo, aunque reconozco que es un gran y espléndido trabajo de Spielberg, que me gustó y es entretenida, en lo personal no terminó por ser mi hit, puesto que también reconozco que es una cinta que la disfrutarían sumamente el público millenial, los jovencitos de hoy en día, es más, hasta ellos, cuando sean lo suficientemente adultos, la podrán considerar una película emblemática de la primera parte de su siglo.



READY PLAYER ONE
Dir. Steven Spielberg
Guión: Zak Penn y Ernest Cline
Protagonistas: Tye Sheridan, Olivia Cooke, Ben Mendelson
Producen: Amblin Entertainment, De Line Pictures, Dune Entertainment
En inglés
Estados Unidos, 2018
140 min.

lunes, 5 de marzo de 2018

EL HILO FANTASMA




Esta es la cinta del perfeccionismo personificado. Un patrón común entre la gente de éxito es la auto disciplina obsesiva. Con éxito no sólo me refiero a que la gente consiga un premio, llegue a la meta, o que las personas exitosas sean acreedores a medallas o dinero; más bien hablo del reconocimiento personal, el estar presente constantemente de manera positiva en la mente del público, de los círculos sociales más herméticos, ser figura ejemplar para el gremio; así, gracias a esto, el dinero y la fama son una recompensa adicional al éxito.



¿Cómo se logra esto? Con mucha disciplina. Dice el diccionario, “es el cumplimiento constante de un conjunto de normas o reglas para lograr un resultado previamente marcado”, a lo que yo añadiría “es el cumplimiento ESTRICTO de esas reglas”, cumplirlas tal cual, sin que falte una coma, un punto, un acento. Lo que nos dice esto es que quien cumpla cabalmente de disciplina corre el riesgo de caer en la obsesión con el orden, la limpieza, los procesos, los momentos, si no se cumplen como lo ORDENAN entonces se siente que el mundo se arruinó, el día, el espíritu, de forma exagerada, cuando no es verdad, tan fácil como buscar una solución a todos los tropiezos que se presentan en el día a día; pero es efectivamente que los perfeccionistas están obsesionados con el control de todas las situaciones para que nunca (es una falacia) enfrentarse con ningún problema.



Estoy hablando de Reynolds Woodcock (interpretado genialmente por Daniel Day-Lewis), un ser que no soporta que nadie se brinque las reglas que él a impuesto dentro de casa, por ejemplo durante el desayuno debe estar el ambiente en absoluto silencio, y por silencio quiero decir no escucharse nada ni siquiera el respirar de sus acompañantes; odia que se le contradiga o el que alguien opine distinto a él, y cuando tiene la disposición de escuchar alguna visión distinta la pasa por alto, lo único que vale es su palabra; para él todo está mal, inclusive las propias decisiones y no cesa de modificar su accionar o su pensamiento hasta que quede satisfecho con el resultado.



Este tipo de personas se saben correctas, perfectas e incuestionables y por eso, se tienen el derecho de opinar, calificar, criticar, expresar todas sus opiniones a los demás sin importar herir susceptibilidades, quebrar almas o romper corazones, o conseguirse enemigos les tiene sin cuidados, tener amigos no es algo que les importe, así como Reynolds, lo hacen no porque crean ser los villanos de algún cuento sino porque desde su posición así es la manera correcta en que debemos conducirnos los seres humanos en sociedad.



Como a Reynolds, estas personas perfeccionistas y obsesivas no les interesa estar junto a personas que sólo se quejan de cómo se les trata, de quienes suplican un mejor trato, que se hagan chiquitos emocionalmente a lado de éste, gente que ruega por una caricia, un te quiero, si por vueltas del destino se topan con estas personas, terminan por aburrirse y desecharlas.



Este tipo de personas se saben admiradas, idolatradas, amadas, eso les da poder, por tanto, no le temen a ser impositivos, o a quedarse solos, todo con tal de lograr lo que ellos quieren y cómo lo quieren. Pero todo ser humano tenemos un talón de Aquiles, el de Reynolds es su madre, la adora por sobre todas las cosas, aún en su recuerdo, ya que no la tiene físicamente; era ella la única persona que en verdad lo comprendía, lo entendía y lo alentaba a ser como es, no lo juzgaba, no lo criticaba, y lo protegía de todo el mal, su madre no le permitió crecer, en esencia, Reynolds es un niño que le tiene miedo a que le hagan daño, de pronto necesita de un abrazo cuando verdaderamente está en total vulnerabilidad.



El Hilo Fantasma del directo (Paul Thomas Anderson, Magnolia, 1999), es una cinta que, recreada en algún lugar de Inglaterra en los años 50, nos lleva de la mano a través de los confines del alma de un afamado, aclamado diseñador de modas, de alta costura y que, vista a la más alta aristocracia europea, Reynolds Woodcock. De pronto, esta película tiene sus momentos aletargados, densos, pesados, que hacen que perdamos por donde va el zurcido invisible de su mente a tal grado que le empezamos a perder el interés, y de pronto otra vez el personaje nos pide voltear a verlo, a prestarle atención ¿es esa la intención del director, a sabiendas que el enfrentarse con estos perfeccionistas en el día a día también nos aburren, pero también los admiramos al mismo tiempo?

Mira el tráiler aquí:



EL HILO FANTASMA (nominada a mejor película, actor, actriz de reparto, y ganadora a vestuario en los Oscares 2018)
(PHANTOM THREAD)
Dirige y escribe: Paul Thomas Anderson
Con: Daniel Day-Lewis, Lesley Manville, Vicky Krieps
Produce: Annapurna Pictures, Focus Features
En inglés y francés
Reino Unido / Estados Unidos, 2017
130 min.

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